Thursday, July 17, 2008

Informe denuncia que Cuba ha incrementado la represion bajo Raul Castro...


Omar López Montenegro, director de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.
(ENH)POR JUAN CARLOS CHAVEZ

La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) dijo hoy que el gobierno de la isla continua acosando a la oposición interna, y ha redoblado actos de intimidación como el secuestro temporal y los destierros internos.

Sin embargo, en su reporte de medio año la entidad destacó que a pesar del acoso y las practicas represivas del régimen castrista, la disidencia interna está desarrollando una visión estrategica mas orgánica en su lucha por la democracia.

"Durante el 2007 y los primeros meses de 2008 la situación en Cuba no registro ninguna mejoría significativa. Pero hemos notado que el movimiento pro derechos humanos y la sociedad civil en general esta encontrando nuevas maneras de expresar su rechazo , lo cual es esperanzador", comentó Omar López Montenegro, director ejecutivo de FDHC, con sede en Miami.

La FSHC es un organismo adscrito a la Fundación Nacional Cubana Americana.

El activista resalto que la oposición política tiene una luz y dinámica propias. "La oposición esta más activa y desafiante", agregó López al hacer un repaso de la actualidad cubana en la presentación del informe.

Entre otros hechos, la entidad reportó que durante el fin de semana del 4 de julio de este año más de 200 activistas fueron temporalmente detenidos en el marco de una ofensiva de operativos arbitrarios, que incluyeron redadas en terminales de ómnibus y ferrocarriles.

López mencionó también una serie de actos de desobediencia civil en La Habana el pasado 25 de junio, ocurridos en el restaurante La Abadía, ubicado en Malecón entre Campanario y Manrique, en el municipio Centro Habana.

Cuatro parejas entraron en el negocio, ordenaron comida y se negaron a pagar en pesos convertibles (CUC), exigiendo su derecho a cancelar la cuenta con la moneda nacional, el peso cubano.

La gerencia del lugar llamo a la policía y resultaron detenidos los activistas, quienes fueron conducidos a una estación policial cercana donde se les advirtió que podrían ser denunciados en caso que no pagaran lo consumido en moneda convertible.

Los disidentes se negaron y fueron finalmente puestos en libertad sin haber cumplido las exigencias de los efectivos policiales.

"Lo mismo ocurrió hace sólo 48 horas en una farmacia donde las medicinas se venden en dolares. Allí un grupo de personas exigió pagar en pesos cubanos hasta que llego la policía y los desalojó", añadió López.

La FDHC puntualizo que ninguno de los mecanismos legales instaurados por el castrismo para reprimir a la población y negarle sus derechos han sido modificados, independientemente de las expectativas que se generaron con el traspaso del poder en Cuba.

Por otra parte, el organismo solicito la expulsión del gobierno cubano del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, debido a su incapacidad de cumplir con los compromisos contraídos en esa materia.

El pasado febrero, el gobierno de Raúl Castro firmó sendos pactos de derechos humanos en Naciones Unidas, el Convenio Internacional para los Derechos Humanos Económicos, Sociales y Culturales y el Convenio para los Derechos Civiles y Políticos, los cuales se había negado a suscribir por mas de una década.


No Nos Rendimos...

(Misceláneas de Cuba/NCI)16 de julio

Donde mejor debíamos estar era precisamente en la antesala del infierno, que es -por supuesto- el pululante y hacinado sistema penitenciario castrista.

De la Mesa de Trabajo de Martha Beatriz Roque Cabello, I información No. 141, Julio 2008

Pedro Arguelles Morán,

Grupo de los 75, prisión de Canaleta, Ciego de Avila.

Cuando el 18 y 19 de marzo del 2003 un numeroso grupo de luchadores civilistas y comunicadores sociales, fuimos secuestrados como rehenes por la policía política del régimen cubano y sometidos a sumarísimos juicios, condenados a severas sanciones; a mi a 20 años, recluido en ergastulas a cientos de kilómetros de nuestros hogares, en condiciones infrahumanas y con un abusivo calendario de visitas familiares y conyugales.

Uno de los objetivos que perseguía la intolerancia castrista era el de doblegarnos, hacernos desistir de nuestro legitimo derecho a disentir; a ejercer el sagrado derecho a la libertad de expresión y el autentico derecho a pensar con cabeza propia. Derechos que son inherentes a la dignidad de la persona humana.

Y, según la mentalidad del represor, estaban dadas las condiciones propicias para someternos a todo un proceso de aniquilamiento material y sicológico; y así, irnos rindiendo en nuestras convicciones y compromisos transcendentes con los derechos y libertades fundamentales, teniendo muy presente, la enorme campaña mediatica en contra nuestra, utilizando denigrantes descalificaciones; pretendiendo hacerlos aparecer ante la opinión publica nacional e internacional, como las peores escorias sociales y por lo tanto, no teníamos ningún derecho a convivir en el seno de la "paradisiaca" sociedad socialista cubana.

Donde mejor debíamos estar era precisamente en la antesala del infierno, que es -por supuesto- el pululante y hacinado sistema penitenciario castrista.

Pero, cuando uno esta plenamente convencido de sus ideas y principios rectores en su actuar ante la vida, y además es consecuente con los entrañables compromisos de esos indestructibles valores humanos, generando actitudes muy solidas y coherentes con su forma de pensar y actuar, y ha asumido los riesgos y sacrificios que sus convicciones conlleva, y tiene la inquebrantable voluntad de no traicionar a sus ideales y de actuar conforme a lo que considera que es correcto y necesario; tanto en lo personal como con el bien común.

Y por encima de todo esto uno es honesto y tiene profundamente arraigado su código ético por lo que es incapaz de traicionarse a si mismo, entonces tienes la fuerza y la entereza suficiente para no claudicar ante los tratos crueles, inhumanos y degradantes, que la brutal maquinaria represiva del régimen totalitario castrista, mantiene funcionando de manera sistemática e institucional, para depauperar la condición humana y convertirte en no persona, capaz, solo de aplaudir, dar loas al máximo líder, participar en marchas, movilizaciones, actos de repudio, delaciones y en todo aquello que te ordene que hagas.

Esto es porque para el régimen castrista el individuo tiene que estar -exclusivamente- en función de los omnímodos intereses del Estado Comunista, y contra viento y marea ya llevamos 64 meses encarcelados. Aunque los rigores de las inhumanas cárceles, han causado sus estragos físicos, aquí estamos mas convencidos y comprometidos con la enaltecedora y dignificante lucha pacifica por el respeto irrestricto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Mediante ella alcanzaremos la tan sufrida y sacrificada transición democrática hacia el genuino estado de derecho, en una nueva Patria que sea "de todos , con todos y para el bien de todos" y donde también se cumpla la máxima del benemérito de las Americas, Don Benito Juárez" "El respeto al derecho ajeno es la paz".