Saturday, August 16, 2008

Darle la vuelta al Dos...



Para Raúl Castro, ni un tomate


Por Luis Tornés Aguililla


(LNC)En este caliente mes de agosto de 2008, Raúl y sus iluminados consejeros quieren "reestructurar los departamentos vinculados a la producción de alimentos..."bajo el mando unificado de algún generalazo y hasta se dice por La Habana que ese asunto de la alimentación del pueblo trabajador tiene que ver con la "seguridad nacional".

Dice Raúl que él promoverá la liberalización del mercado de todos los productos agropecuarios y pesqueros haciendo desaparecer las trabas en la producción agropecuaria y entregando , en usufructo, la tierra ociosa a campesinos o a grupos de campesinos que estén interesados en formar cooperativas.

Raúl promoverá -dice él- la creación de una red bancaria estatal de créditos para los susodichos productores.

Pero yo quisiera saber cómo , Raúl y sus iluminados, pondrán a trabajar la tierra de Cuba - sin hablar ya de lograr poner a trabajar a los cubanos en el contexto social y político actual pues hay que recordar que cuando llegaba a Cuba un descomunal chorro de dinero de la difunta U.R.S.S. y que los tractores soviéticos se podrían al sol y sereno, nunca se pudo llegar en aquel país a un nivel de producción óptimo a pesar de los miles de ingenieros y de los billones de dólares invertidos en las mas extravagantes quimeras que el castrofascismo imagino en su delirio patológico.

Sólo un ejemplo: dicen las malas y gusanas lenguas que en los años 70, allá por Bayamo, hicieron un canal de un costo faraónico cuya agua nunca corrió como debió ser porque los compañeros ingenieros se equivocaron en los cálculos topográficos. -Quién pagó ?.

La preocupación de Raúl Castro no es "la seguridad de la nación cubana" sino "la seguridad de su régimen" porque es cierto que si el marabú" y sus coacusados siguen tomando terreno en aquella isla, llegará un momento en que no habrá cultivos de más buenas (de las malas hierbas siempre habrá) y en tales casos, siempre las consideraciones de la gente podrían cambiar de palo pa'rumba porque una cosa es el hambre científicamente controlada y otra, muy diferente, es que de verdad el control político del pueblo a través de la alimentación se les vaya de las manos.

Ahí radica el temor de Raúl al mismo tiempo que él necesita símbolos , lemas, consignas, un enfermo de gravedad y un enemigo mortal para seguir ganando tiempo con la esperanza de que otras crisis internacionales vengan a zurcirle el horizonte.

El régimen conoce perfectamente las tendencias internacionales de costos y precios de los productos alimenticios y por esa razón se ha puesto a tratar de anticipar la catástrofe pero obviando elementales y cubanísimos factores.

Por mucho que nuestro general patalee, podemos preguntarnos legítimamente con qué formula mágica lograra él que los campos cubanos produzcan aunque fuere una mínima parte de lo que necesita el país.

Los liberticidas en Cuba tratan de matener a flote un régimen con decenas de rehenes políticos y trasnochados eructos estalinistas pero lo que vemos es que la cobardía política que ellos muestran al mundo no tiene comparación en toda la historia de Cuba.

Como no tienen el valor de reconocer que han destruido el país, doy por seguro que de la tierra cubana no brotara para Raúl ni un tomate.


*El Marabú es un mata africana de espinas pero con lindas flores que prospera en Cuba en cuanto alguien abandona o colectiviza una tierra. El Marabú o la venganza de la negra Mapancha.


*Luis Tornés Aguililla es un exiliado cubano, Licenciado en Letras de la Universidad de París, residente en Francia desde 1982.

Desde Cuba Hoy...


Fotografía de archivo del 21 de junio de 2007 en la que se observa al opositor Luis Garcia Pérez 'Antúñez (d) conversar con el jefe de la sección de intereses de Estados Unidos en Cuba, Michael Parmly (i)al concluir una conferencia del Grupo de los Cuatro en la residencia del diplomático estadounidense en La Habana.
Disidentes defienden derecho a recibir financiamiento extranjero

(AP)Will Weissert. LA HABANA.

El dinero del extranjero viene con intervalo de meses, y luego que Laura Pollán lo divide entre otros disidentes, le quedan para ellos unos $100.

"Está destinado a cosas como envoltorios plásticos, o papel higiénico. O para llevar comida a la prisión, o para pagar el transporte", dijo Pollán , que contribuyó a organizar en el 2003 Las Damas de Blanco, un grupo de familiares de prisioneros políticos.

El gobierno de Cuba dice que recibir fondos del extranjero convierte a Pollán, de 60 años, en una "contrarrevolucionaria mercenaria", una acusación nominosa, pues decenas de cubanos han ido a parar a la cárcel acusados de recibir dinero a fin de socavar el sistema comunista.

Los fondos del exterior para dirigentes de la oposición política son un pequeño goteo en medio del rió de dólares y euros que familiares en Estados Unidos envían a los cubanos y que turistas extranjeros insertan en la economía de la isla.

Pero funcionarios del gobierno citan esos pagos para justificar medidas autoritarias contra "disidentes" o cubanos que exigen cambios políticos. Se trata de una vasta categoría en un país donde toda actividad política legal debe ser canalizada a través de un solo partido, el Comunista, o sus grupos de apoyo.

Dirigentes opositores admiten que reciben dinero de simpatizantes en Estados Unidos, España y en otras partes. Y parte del financiamiento proviene directamente del gobierno de Estados Unidos, cuyas leyes proponen el derrocamiento del gobierno cubano.

La Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) , que supervisa el respaldo financiero del gobierno para una "transición democrática" en Cuba, asigno más de $33 millones para la sociedad civil cubana en el presente año fiscal. La USAID prohibe entregar dinero en efectivo a los activistas en Cuba, pero distribuye fondos a instituciones académicas y grupos de estudios en Estados Unidos, así como también a organizaciones sin fines de lucro que envían libros y asistencia humanitaria a disidentes cubanos y a familiares de presos políticos.

Pero poco de ese dinero realmente llega a Cuba. Un estudio efectuado en marzo por la influyente Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) que se concentro en analizar subvenciones federales para promover la democracia en Cuba entre 1998 y el 2006, determino que apenas un 17 por ciento de esos financiamientos ayudaran a personas en la isla. El resto fue usado para gastos indirectos, estudios políticos o para patrocinar actividades en los Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, dice que "el asunto no es el dinero, que es una gran cantidad para Cuba , sino s origen".

"En todas partes del mundo",, añade, "eso se llama ser un mercenario".

Pero Pollán responde que ese dinero del exterior es necesario para sobrevivir.

"Tenemos que subsistir", dijo. "La Mayoría de nosotros no trabajamos. Nuestros maridos están presos y los empleos están cerrados para nuestros hijos (adultos)". Pollán era profesora de un colegio secundario, pero debió renunciar bajo presiones tras criticar al gobierno.

Funcionarios cubanos dedicaron recientemente una semana en los programas de televisión a un caso que consideran muy alarmante, acusaciones de que un importante diplomático norteamericano en La Habana, Michael Parmly, llevo dinero a disidentes que procedía de donaciones de Rescate Jurídico, un grupo privado. El liderazgo del grupo lo tenia un exiliado de Miami, Santiago Alvarez, quien fue condenado en Estados Unidos por conspirar para recolectar armas destinadas a derrocar el gobierno cubano.

"Es un incidente muy grave", dijo Francis Boyle, profesor de Leyes Internacionales en la Universidad de Illinois. Boyle sugirió que Estados Unidos habría violado la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.

"Imagine que Al Qaida intentase enviar dinero a algún grupo disidente en este país usando alguna embajada emplazada en Estados Unidos", argumentó Boyle.

Pollán admite que recibió $2,400 del grupo, pero dijo que era un pago hecho una sola vez que fue dividido entre los 18 miembros de las Damas de blanco.

Los disidentes dicen que ponerse en contra del gobierno es lo mismo que criticar al presidente de una empresa que controla una ciudad. Los intereses del Estado representan más de un 90 por ciento de la economía y los salarios son, como promedio, de $20 por mes, y apenas suficientes para poder vivir.

Los teléfonos de los disidentes son controlados, tienen vivienda gratis, cuidado de la salud y educación hasta la universidad. Raciones de arroz, papas, jabón y otros productos básicos permiten que las personas puedan satisfacer sus necesidades básicas la mayor parte de cada mes.

Pero otras necesidades, como papel higiénico o una ración adicional de aceite de cocina, generalmente requieren ser pagadas con divisas extranjeras, algunas veces de turistas, otras de familiares, inclusive en ocasiones de productos robados en sitios de trabajos estatales y vendidos en el mercado negro.

El disidente Oswaldo Payá dijo que los activistas tratan de ganar lo suficiente para vivir, como el resto de los cubanos, pero "gran cantidad de ojos" observan a los disidentes y muchos dicen. "Ajá, ustedes recibiendo dinero!"

"Nadie se anima a decirles a los lideres del gobierno, "Veamos en que vivienda residen ustedes. Veamos cuantos automoviles tienen", dijo Payá, quien recibió el Premio Sajarov de Derechos Humanos de la Unión Europea en el 2202.

Payá, de 56 años, es un ingeniero medico que va a su trabajo en bicicleta. Dice que agentes del gobierno presionan a sus superiores para que él trabaje en horarios desusados, y obligan a sus colegas a espiarlo, con la esperanza de que renuncie. El gana unos $24 mensuales y aunque dice que rechaza el respaldo de organizaciones de exiliados cubanos en Estados Unidos, no responde a preguntas de si recibe fondos de otras fuentes extranjeras.

"Es peligroso. Debemos pagar un precio [por las actividades disidentes]. Somos vigilados, somos excluidos. Mi casa ha sido robada...turbas han amenazado a mi familia", dijo Payá. "Pero es el precio que hay que pagar. Esperamos que algún día, todos los cubanos puedan decir lo que se les antoje, sin tener que mirar por encima del hombro".