Sunday, September 14, 2008

Emergencia Nacional...

Situación critica en Cuba: Reportes sobre las condiciones de los damnificados

Daños en Villa Clara

Santa Clara, Cuba, 15 de septiembre. Guillermo Fariñas, Yoel Espinosa y Félix Reyes. (Cubaacán Press)
Omar Ruiz Martín, primer secretario del Partido Comunista de Cuna en la provincia de Villa Clara informó, a puerta cerrada, sobre los daños ocasionados por el huracán Ike en la provincia. Como presidente del Consejo de Defensa, Ruiz encabezo la reunión del Puesto de Dirección contra Catástrofes, en la sede del tribuna provincial.
En la reunión se dieron a conocer las cifras de las afectaciones principales: mil 578 viviendas con techos destruidos, y 183 casas totalmente derrumbadas. Ya comenzó el traslado de los damnificados a albergues definitivos.
Ruiz Martín hizo énfasis en las perdidas de los cultivos. Dijo que el 74,2 por ciento de las plantaciones de plátanos fueron perdidas y que para evitar la hambruna, habría que resembrar todo lo que fuera posible, ya que otras provincias cubanas recurrirán mayor cantidad de los recursos disponibles, debido a que enfrentan peores situaciones.
La fuente de esta información, quien pidió el anonimato, dijo que el dirigente se refirió también al malestar existente dentro de la población debido a la falta de fluido eléctrico, agua potable y alimentos, y añadió que los militantes comunistas deben proyectar optimismo, ya que "los problemas tendrán una pronta solución".
Según nuestra fuente, hubo fuertes discusiones durante la reunión relacionadas con las perdidas debidas a la negligencia de algunos dirigentes locales, como la de 32 casas de cultivos intensivos, valoradas cada una en mil 500 cuc. La Ministra de Agricultura había ordenado desmontar dichas instalaciones, pero las órdenes no fueron cumplidas en el tiempo oportuno, por lo que se creara una comisión investigadora al respecto.
El dirigente partidista exhorto anadio a los allí presentes a entrar con fuerza en la fase recuperativa, confiando en que el gobierno asignara los recursos suficientes para reparar los daños ocasionados por el huracán.

También los presos

Prisión Ceramica Roja, Camagüey, Cuba, 15 de septiembre. Jorge Alberto Liriano, Cubanet. Los presos cubanos también sufren las consecuencias del efecto devastador del huracán Ike en las provincias orientales y centrales del país. En la prisión provinsional La Micanova la población penal fue víctima del total abandono de las autoridades penitenciarias.
Las medidas orientadas por la dirección de prisiones fueron desestimadas. Después de 72 horas del paso del huracán, en el penal no había agua potable ni electricidad, medico de guardia ni medicamentos. Tampoco había vehículo alguno para un traslado de urgencia.
Las condiciones sanitarias son pésimas, el hacinamiento convierte el lugar en un foco de epidemias y enfermedades. La alimentación es escasa y mal elaborada, y la carne y el pescado, a veces se sirven en estado de descomposición. Desde el pasado 11 de septiembre hay brotes de diarrea e intoxicación entre los reclusos, debidos a las condiciones de insalubridad y a todos los factores antes mencionados.

Protestan damnificados de Bánes

Holguín, Cuba, 15 de septiembre. Caridad Caballero Batista,Cubanet.
Al cierre de esta información, en Bánes un grupo de adultos con varios menores, que han perdido sus viviendas debido al huracán Ike, se mantiene en los pasillos del edificio del gobierno municipal. Las personas han expresado que no se abandonaran el edificio hasta que las autoridades les asignen una vivienda decorosa, según informó la activista Martha Díaz Rondón .
La demanda se produjo después que, en una reunión, las autoridades municipales les dijeron que la ayuda que recibirán consistía en 57 planchas de fibrocemento para techo por cada Comité de Defensa de la Revolución, lo cual, en opinión de los daminificados, no alcanza ni para comenzar las reparaciones.
Otros damnificados cargaron con algunas planchas de zinc que quedaban en un establecimiento gubernamental y al llegar la policía se les enfrentaron, diciendo que los mataran si querían, pero que se llevarían las planchas porque no confiaban en la ayuda del gobierno.

Desde Cuba Ahora...


Foto: AP


"Fue como si el fin del mundo hubiese entrado a tu casa"

"Vamos a pasar hambre en Cuba"
Los damnificados son cinco, seis millones, nadie sabe...

Los huracanes sucesivos han dejado a decenas de miles de cubanos sin nada. -Las autoridades están desbordadas y admiten abiertamente su impotencia

Por Mauricio Vicent

(La Nueva Cuba)Los Palacios, Pinar del Río.
El Gobierno cubano ha reconocido su incapacidad para hacer frente a la devastación por su falta de recursos.El 31 de agosto, el potente huracán Gustav golpeo con tal fuerza la pequeña localidad de Pinar del Río que rompió un anemómetro del Instituto de Meteorología tras registrar una racha de viento de 340 kilómetros por hora. "Fue como si el fin del mundo hubiese entrado a tu casa", intenta describir una vecina.

La devastación es impresionante. En Paso Real y en el cercano pueblo de Los Palacios, la cabecera municipal , el Gustav destruyo total o parcialmente 13.000 hogares, 1l 79% del total. La red eléctrica fue aniquilada, al igual que el sistema telefónico, y todos los centros productivos de educación y de salud sufrieron daños severos. Cuando empezaban las labores de recuperación y el ejercito traía las primeras ayudas y cubiertas, llegó Ike.

Increiblemente, este ciclón repitió el 9 de septiembre la misma trayectoria de Gustav en Pinar del Río. El anemómetro de Paso Real, ya arreglado, registro ráfagas de 190 kilómetros por hora. "Casi nos volvemos locos. Esto ha sido lo mas grande de la vida", dice Odalis Alvarez, en su domicilio de Los Palacios, 90 kilómetros al oeste de La Habana.

Pese a que ha perdido casi todas sus pertenencias, incluidas el refrigerador, los ventiladores y un viejo televisor soviético en blanco y negro, ha corrido con suerte: su casa se quedo sin techo pero resistió y su familia se ha salvado. El sistema de Defensa Civil cubano, que en este municipio evacuó a más de 18.000 personas -el 50% de su población-, advirtió de la fuerza de Gustav. Pero Odalis no pensó que la catástrofe seria tanta y permaneció en su vivienda. "Nos salvamos de milagro: por unos segundos pudimos refugiarnos con mi mama y los niños en casa de unos vecinos".

Dos días después del azote de Gustav las autoridades les dieron tejas de fibra de cemento para reparar el destrozo, pero cuando las estaban colocando llego la alarma de Ike. "Nos dio tiempo a desmontarlas, pero miles de personas han perdido de nuevo sus techos". Sobre el futuro, es pesimista: "Con lo que gano no sé cómo voy a recuperar lo perdido, y en el país el desastre es tan grande que, aunque quiera, el Estado no puede".Y agrega."Hace falta ayuda de afuera, de donde sea".

En un hecho similar, ayer el diario Granma corroboraba lo que decía Odalis intuitivamente. "Imposible resolver la magnitud de la catástrofe con los recursos disponibles, pero nuestra gente es la primera prioridad", destacaba el periódico al entrevistar al general Carlos Lezcano, presidente del Instituto Nacional de Reservas Estatales. Lezcano aseguraba que todas las reservas existentes, incluidas las militares, se dedican a afrontar el desastre. El objetivo inmediato es atender a los damnificados. Pero es que los damnificados son cinco, seis millones, nadie sabe.

Odalis recibió cubiertas para reparar el techo pero no su vecino, que por ironía del destino se llama Carlos Casanueva. "Con el primer huracán iban a darnos ayuda, pero ahora no sé qué pasara", dice , mientras remienda el techo de casa con tablas y chapas viejas. Las necesidades son tremendas. Localidades de oriente, como Gibara y Baracoa, a 1.000 kilómetros de Los Palacios, están destruidas. En Holguín , 90.000 casas se han derrumbado y se ha perdido el 90% de la cosecha de plátano.

"Lo que viene es muy duro, vamos a pasar hambre", vaticina Luis Garcia, un familiar de Casanueva que cree que ahora están "en veremos" los planes liberalizadores de Raúl Castro para reactivar la agricultura. "Aquí iban a repartir tierras a quienes quisieran cultivar arroz, pero imagino que ahora eso se ira a pique".

En Paso Real muchos damnificados se sienten impotentes y pierden los nervios, como Delbis. "No tenemos nada, vamos para dos semanas sin luz y no ha venido nadie ni nos han dado nada".Su vecino , el barbero Misael Pérez , dice mas: "Este pueblo siempre ha estado abandonado, y ahora los huracanes se han llevado lo poco que había".

Son palabras duras. A la salida de Los Palacios se ven camiones militares llevando y trayendo tablas y tejas, y unas brigadas tratan de restablecer el suministro eléctrico. Todo esta volado hacia la recuperación, pero el golpe ha sido demasiado fuerte. En la radio dan la noticia de dos nuevos muertos, ya van siete.