Wednesday, December 3, 2008

Cuba: Texto publicado...


Estas reflexiones, aplicadas al caso cubano, adquieren una importancia especial. No olvidemos que Cuba es el archipiélago real (con su desdicha política que, si incluimos la etapa colonial, dura ya más de cuatro siglos y medio) y, a la vez, un símbolo para la izquierda de casi todo el mundo. Como mínimo hay pues una Cuba real y otra virtual. Una Cuba que sufren los cubanos y otra que imaginan por lo general los que no la sufren, o los que, sufriéndola, no pueden valorarla porque el régimen les priva de la posibilidad de comparar

-Para qué llamar a los buenos?

Por Abel German*
Cortesía de La Nueva Cuba

Al leer gran parte de los artículos de opinión o departir con algunos compañeros periodistas e intelectuales en el exilio, no he dejado de hacerme estas preguntas: -A quién llamamos? -Con
quién intentamos hablar realmente? y, sobre todo - para qué?
Y, francamente, creo que algo confundidos andamos.

La mayoría de las veces da la sensación de que el autor (o interlocutor, según el caso) se dirige a sí mismo . O sea a sus correligionarios. A aquellos que le leerán (o le escucharan) con la complacencia añadida de descubrir, repetidos, sus propias ideas y sentimientos. Casi siempre sospecho que hay una actitud complaciente que se regodea en un único centro: arremeter de forma virulenta contra el régimen cubano - al menos con la misma virulencia que éste lo hace -.Quiero decir, que se escribe y se habla desde una posición partidista o comprometida y, por tanto, desde una óptica interesada y, en consecuencia, poco objetiva. Lo que, si realmente se trata de militantes de un partido, esta bien, pero no tanto si se trata de periodistas e intelectuales independientes.

Planteado de otra manera: -Hay una estrategia seria, eficaz,profesional,encaminada a "convencer" a, "demostrar" o se, a "denunciar"? Y si se quiere "denunciar" , -se tiene en cuenta que ese termino - incluso fuera del diccionario técnico judicial - significa también "probar"?

A juzgar por lo que prevalece, o no.

Todo partido (y todo militante de un partido), encierra una pasión política y, para ser eficaz, requiere trasmitir esa pasión con proporciones capaces, como poco, de movilizar. Esto viene a establecer además que todo partido y, susiguientemente, todo militante de un partido o , grosso modo, de una ideología - con independencia de la posición que ocupe en el espectro político - ,tiende a dibujar el mundo en blanco y negro y a trazar, entre esos dos colores, un ecuador bien delimitado. Por algo su genero periodístico favorito es el panfleto y sus contenidos favoritos son los panegíricos y las reprobaciones, sin matices ni intercambio posible. O sea, tiende a atrincherarse en su color, en su zona,...en su ideología; y, desde allí - desde esa trinchera -, dispara a matar.

En cambio el periodista y, en general, el intelectual independiente (quiero decir, no atrapado en alguna de esas pasiones), tiende, o debe hacerlo, a todo lo contrario. Su eficacia, su poder de persuasión y su solidez, dependen de su imparcialidad. De la disolución de esos colores. Para él dicha mexcla es la única vía de alcanzar la verdad posible; y como que su compromiso sólo es con la información o la opinión que considera veraz, sea o no "políticamente correcta", incluso ésa es una verdad que, tarde o temprano, caduca.

Sin embargo, hay que reconocer que en si mismo ambos enfoques tienen una validez propia. En el primer caso - el de los militantes o intelectuales comprometidos -, se refuerza la estructura ideológica del conjunto y se activan elementos disociados que, sin haberse sumado hasta entonces a ningún grupo, coinciden no obstante con los deseos y los puntos de vista encerrados en los estatutos ideológicos de la organización en cuestión. En el otro - el de los periodistas e intelectuales libres de cualquier camisa de fuerza -, con datos e ideas objetivos se logra (o debe lograrse), una visión más razonable y, por tanto, convincente, del contexto. Es, por decirlo con una imagen común, como un bisturí. El manejar los datos y las ideas sin la presión de ningún color o bando permite explorar con más lucidez esas zonas de la trama cuya esencia, generalmente, se reserva al observador desprejuiciado.

Sí -insisto - , cada opinión tiene un propio valor. La cuestión esta, en cualquier caso, en determinar el mas alla justo. Sin perder de vista cómo hacer para que también sea el más útil.

Estas reflexiones, aplicadas al caso cubano, adquieren una importancia especial. No olvidemos que Cuba es el archipiélago real (con su desdicha política que, si incluimos la etapa colonial, dura ya más de cuatro siglos y medio) y, a la vez, un símbolo para la izquierda de casi todo el mundo. Como mínimo hay pues una Cuba real y otra virtual. Una Cuba que sufre los cubanos y otra que imaginan por lo general los que no la sufren, o los que, sufriéndola, no pueden valorarla porque el régimen les priva de la posibilidad de comparar.

Si aceptamos este hecho - y, al mismo tiempo, aprovechamos lo apuntado más arriba -, podríamos concluir lo siguiente: De lo que se trata es de enfrentar esas dos Cubas. Es decir, el símbolo proyectado (esto es: las llamadas conquistas de la revolución) y la realidad que ese símbolo oculta (esto es: la falta de libertades civiles, el encarcelamiento arbitrario; el régimen policíaco; la concentración absoluta del poder, el caudillismo descarado; las leyes represivas; la ineficacia socioeconomica, etc.).

Pero el símbolo cala el imaginario colectivo más que la realidad, casi siempre ajena, que supuestamente refiere. El símbolo - este símbolo en particular - es una evasión deliberada y, como tal, se resiste.

De ahí que sea tan insubstancial, por ejemplo, ponderar las maldades de EEUU y, en general, del capitalismo, como hacer lo propio con las del régimen cubano, sólo para afectar a una de las partes. O, lo que es lo mismo, sólo para conjurar nuestras fobias en la "guerra ideológica" que quieren imponernos precisamente desde Cuba. Manteniéndonos en la tesitura, resulta inadmisible denunciar con tantas alharacas como se hace las injusticias que sufren los presuntos terroristas encarcelados en la Base Naval de Guantánamo, y no hacerlo también con las que sufren los presos de conciencia en las cárceles del régimen castrista. Éstas, por cierto, a único más arbitrarias si se tienen en cuenta las causas aducidas, Y, si invertimos el objeto, es tan poco objetivo e ineficaz y, en cierta medida, repulsivo, ponderar las virtudes de EEUU sin reconocer al menos algunas que tiene el discurso social del régimen cubano, como resaltar sólo lo negativo del régimen cubano, incluyendo su teoría política, sin hacerlo además de EEUU.Esto funciona igual en cualquier sentido que se aplique.

Y que conste: no lo señalo sólo por un pretenciosos sentido de justicia histórica. La razón fundamental esta en lo que apuntaba al principio. Me preocupa que los argumentos que se exponen sean realmente funcionales. O sea, me preocupa su eficacia y su credibilidad. Y por eso me preocupa - para especificar - el beneficio del discurso que imita en virulencia al de Fidel Castro y sus patéticos (en el sentido de lamentables) herederos. Me preocupan, en fin, las respuestas que damos a las preguntas. -A quién llamamos? -Con quién intentamos hablar realmente? y, sobre todo, -para qué?

Porque si no llamamos a los que comparten nuestras aspiraciones e ideas - que lógicamente no tenemos por que llamar puesto que ya lo han sido y han contestado - , sino a los que, aunque sólo sea porque odian a EEUU, simpatizan a ultranza con la dictadura y que, por lo mismo, miran a otro lado, o a aquellos que no se interesan por el tema; entonces - si es a estos a quienes llamamos, digo - convendría que no utilizásemos el idioma para desfogar nuestros odios partidistas, sino para reflexinar, demostrar, convencer. Para llamar a los que hay que hay que llamar.

Que luego contesten de un modo u otro, o que no lo hagan, es otra cosa. Lo que importa en principio es que se cumpla bien, por así decirlo, el deber profesional de la libertad. O sea, que no se admitan camisas de fuerza. Lo que importa es el coraje de la imparcialidad y, por tanto, de la objetividad, esos dos valores tan mal cotizados.

Creo recordar que fue el pesimista Schopenhauer el que dijo que la lucha por la libertad genera más egoísmo y odio de partido que elevación interior de la vida. Y Jesús "Yo no he venido a llamar a los buenos, sino a los pecadores, para que se vuelvan a Dios"(San Lucas,5,32).

Ambos responden mi pregunta.

Y que este texto sea o no publicado, responderá otras...

Abel German (Morón , 1951).Escritor y periodista cubano. Ha publicado "El día siguiente de mi infancia"(Editorial Letras Cubanas);"Cubo de Rucbick"(Editorial Unión) y "Curiosidades"(Ediciones Extramuros).También ha publicado poemas en revistas culturales cubanas, mexicanas y colombianas, así como en antologías de México y Cuba.Trabajo en la Agencia de prensa independiente "Cuba Press" desde su fundacion como editor y articulista, colaborando ,entre otros, con Radio Martí, Cuba Free Press,Cubanet y Revista HC de la Fundación Hispano Cubana. Actualmente se encuentra exiliado en España.

Comentarios...


(NCI)Existe una diferencia muy grande entre la oposición de los años 80 y la de nuestros tiempos, la cual debemos aprovechar pues contamos con medios para realizar nuestro trabajo


El lado débil de la oposición cubana

Por Ivan Sañudo Pupo
ALAS, 2 de diciembre del 2008.

La oposición en Cuba ha incrementado su militancia, contrario a lo que expresa y divulga por los medios el Gobierno dictatorial. Muy a pesar del Estado cada día integran nuevos ciudadanos, un partido o movimiento ,luchadores por la democracia y vale señalar que la juventud esta jugando un papel protagonico.

Existe una diferencia muy grande entre la oposición de los años 80 y la de nuestro tiempo, la cual debemos aprovechar pues contamos con medios para realizar nuestro trabajo.

En décadas pasadas no tenia acceso a Internet y les resultaba difícil denunciar violaciones que se cometían en Cuba. En esos tiempos eran menos de los que somos hoy, faltaba la experiencia en la lucha cívica, sin embargo funcionaban.

Criterios de que la oposición tiene como dolencia la fragmentación, puede ser tan solo un estado de opinión o la pura realidad, pero merece nuestro análisis y no es de sorprender cualquier comentario al respecto, porque no deja de tener aristas y matices. No somos la perfección de nada, y como tal nos asisten opiniones diversas; en eso se destaca la democracia.

La oposición cubana tiene vida activa y son muchas las manifestaciones en contra del régimen. No por gusto corre el aparato represor tratando de acallar voces. Las acciones que realizan en contra de los luchadores por la democracia demuestran sus miedos y lo efectivo de la disidencia en Cuba.

Nuestras acciones son una manifestación destinada a los derechos de un pueblo entero y no podemos darnos el lujo de trabajar con individualidad y sin el apoyo de otros grupos. Seria importante que se limaran protagonismo y rivalidades, tendencias destructoras de movimientos cívicos.

Ya en tema anterior he mencionado un ejemplo que merece que se vuelva a tocar, por lo cercano de su fecha y la valentía que año demuestra el Doctor opositor Darsi Ferrer. Cada 10 de Diciembre, en compañía de su esposa y un mínimo de compatriotas, realiza una marcha pacífica en el parque Villalón, en protesta para que se respeten los Derechos Humanos en Cuba.

En una fecha tan importante como ésta, pues es la esencia fundamental de nuestra lucha, el Doctor Ferrer no recibe el apoyo de partidos opositores, y no es lo mismo marchar 10 que 100 ó 200, que también pudieran ser 1000, si el pueblo ve lo viable de esta protesta, y es otra acción que debemos dar prioridad. Educar a la ciudadanía para que conozca el sentido pacífico y el objetivo de nuestras acciones.

Demanda la disidencia cubana unión, imaginen la oposición trabajando en conjunto, con todo el valor demostrado. La fuerza represiva sería nula ante la exigencia de millones de cubanos.


Sociedad Civil...


(CM)El pasado 30 de noviembre las Damas de Blanco realizaron su habitual caminata dominical por la Quinta Avenida, en el reparto Miramar, luego de asistir a la misa de las diez de la mañana, oficiada en la Iglesia Santa Rita de Casia

Damas de Blanco marchan por Quinta Avenida

(Cubanet)LA HABANA, 3 de diciembre-Las mujeres se congregaron ante la imagen de la santa, considerada abogada de los casos imposibles, para rogar por la libertad de sus familiares encarcelados. Como es tradicional, las Damas de Blanco llevaban cada una un gladiolo en sus manos.

En su recorrido por las calles habaneras, los ciudadanos las saludaban solidariamente , y algunos les pedían que no abandonaran la causa noble que las convoca cada domingo