Thursday, December 4, 2008

Desde Cuba - Atropello en la prisión...


El 24 de noviembre a las 7 p.m. se produjo un atropello a Jorge Ramirez Calderón de Trinidad, Destacamento 6, perteneciente al Partido 30 de Noviembre, por no pararse en atención durante el recuento. Este enfrentamiento fue con el primer teniente Zinea de la prisión.

El primer teniente le dijo: "Que le pasa a este negro , negro de mierda"-, entre otras expresiones. El primer teniente sacó al recluso afuera, y lo golpeó en la cara y en los oídos a puñetazos, diciéndole :

"Acúsame si quieres o sácame por Radio Martí".

Después lo llevaron a la celda donde el recluso reclamó durante toda la noche asistencia médica y se la negaron.

En la mañana lo llevaron al Destacamento, y después con insistencia por el recluso lo llevaron al médico, el cual no le hizo mucho caso a sus padecimientos del enfermo, le pidió certificado médico , y éste se lo negó. Jorge Ramirez Calderón le dijo al médico que tenía mareos por los golpes y el médico no le prestó atención.

Más tarde, habló con el jefe de grupo que se llama Omar Ariel y reclamó atención médica y no se la dieron.

El preso político presenta hematomas en toda la cara, golpes en la cabeza y padece de mareos. Jorge Ramirez Calderón mandó a buscar a la familia para hacer una acusación a la Fiscalía.

Desde Cuba - Comentarios...


Esta triste historia del elefante, solamente la repetimos los cubanos en el continente. Fueron tantos años de formular, la pregunta imposible de responder, buscar las soluciones que no debemos encontrar y no seguir por el camino elegido, por estar prohibido tomarlo...


El Elefante

Por Sinué Escolarte


En 50 años de revolución, nunca se ha visto una huelga ni una verdadera manifestación de protesta en Cuba. La pregunta es - a qué se debe esto si vivimos enclavados en un área, en la que resulta casi normal. Qué nos diferencia, que este tipo de discordancia nunca se ha concretado? -.La respuesta es, el sistema de gobierno que aceptamos.

Se supone que cuando el poder está en manos del pueblo, el mismo no se va a protestar, debido a que las decisiones salen de sus criterios. Cuando de esto se trata, es el pueblo el que manda. Para controlar, es el estado quien impone. Esa es la razón por la que se proyectan imágenes de Estados Unidos, Canadá y otros, en las que el sector de la medicina por citar un ejemplo, difiere y deja de trabajar en demanda de salarios más decorosos, o los maestros no acuden a las escuelas por las mismas razones, desfilando pacíficamente para demostrar su inconformidad, o critican al presidente y lo acusan, sin que nada les ocurra. Son lugares, en los que se respeta el derecho y las leyes, protegiendo a los manifestantes de cualquier ataque venga de donde venga.

En nuestro patio se le prohibe a un grupo de mujeres , caminar pacíficamente en oposición a las injustas condenas de sus esposos, presos de conciencia, se les amenza y se les maltrata, todo en nombre del mismo pueblo que sufre reprimido. El colmo es que lo sabemos, estamos en desacuerdo y no podemos manifestarlo abiertamente, solo hacemos comentarios en la subsociedad.

Las marchas de apoyo al régimen son organizadas aprobadas y estimuladas por ellos mismo y tienen carácter legal. La gran masa acude sin deseos pero comprometidos por alguna de las numerosas organizaciones a la que pertenece. Tampoco puede demostrar su desacuerdo que lo dejaría a la vista como un disidente.

Los profesionales cubanos tenemos el sueldo más bajo del mundo, 25 dólares y vivimos distantes, de la manera decorosa en que debíamos en muchas ocasiones sin un hogar propio. -A qué se debe que, no organicemos una huelga o una marcha para demostrar el disgusto, que hoy se retuerce interno en nuestros corazones, atrapado por la impotencia?

Se trata del cuento del elefante de gran año que sujeto por una cadena fina y una frágil pequeña estaca, descansa tendido sin hacer el menor esfuerzo por escapar. Alguien que pasa comenta con el cuidador su asombro por lo fácil que le resultaría safarse y huir, a lo que este responde. -Esa es la misma estaca y cadena que le pusieron cuando, muy joven aun, comenzó a ser domesticado. En esa época, hizo ingentes esfuerzos por soltarse pero sus energías no eran suficiente. Ahora le sobran los bríos, pero ya se canso de intentarlo, se acostumbro a no ser libre-.

Esta triste historia del elefante, solamente la repetimos los cubanos en el continente. Fueron los tantos años de formular, la pregunta imposible de responder, buscar las soluciones que no debemos encontrar y no seguir por el camino elegido, por estar prohibido tomarlo. Tanta dirección, miedo y dependencia. Tanto chantaje, ha hecho de nosotros los más dóciles habitantes de la tierra, incapaces de desprendernos de una cadena que ya hace mucho podemos vencer usando la desobediencia.

De manera que los mínimos momentos y personas que por sobre todo esto, demuestran su oposición y desacuerdo con algunos de los parámetros, conductas o lineamiento exigidos por el estado, son severamente reducidos, por bandas o turbas organizadas y estimuladas por el régimen, aunque se haga notar que su respuesta es rápida y espontánea, producto del sentimiento del pueblo, contra un grupo de traidores. Otros, serán juzgados o desaparecidos, siendo además vistos por sus propios conciudadanos como aberraciones del proceso más puro y sincero que existe en país alguno. Tal ha sido la toma de sus convicciones.

En esto también hemos sido ejemplo y su clonación, se está desarrollando como veloz león que destripa cuanto animal incapaz de defenderse alcanza, aumentándose de su carne y su sangre.

El caso actual de Nicaragua es el más cercano ejemplo cuando su presidente Poncio Ortega, o Daniel Pilatos, se lava las manos como señal de imparcialidad ante una burda tribu que ensordecedora y enardecida por un discurso conocido, se deja arrastrar por políticas de corte populista y arremete contra sus hermanos por solo pensar diferente y querer hacerlo patente, en esa nueva imagen de enemigos con que los han disfrazado. Es una vieja practica de los neopopulistas incentivar el odio y la separación entre personas que difieren en ideas. En ellos, eso no es posible. Los que no piensen igual, pueden convencer del error en que incurren otros, apareciendo la debacle en la intención de imponer una dictadura, propósito final de los proteccionistas de izquierda.

Ya Ortega lo pasó y no quiere correr aquel riesgo que le costó la sombra, la penumbra y el olvido. Estas ilegales conductas de indiferencia estatal y apoyo indirecto contra el derecho, deben ser criticadas a los niveles correspondientes para que pierdan fuerza y no ganen en popularidad, o crearse leyes más difíciles de violar para condenar conductas que no dejan ver los auténticos deseos de los pueblos contra lo que consideren dañino para sus vidas, o contrario a sus deseos. Se deben evitar los elefantes domésticos, y aceptar la inconformidad correctamente planteada, por el bien de la humanidad. Cuba deberá ser el primer criticado por el uso de estos métodos en América Latina, ahora más, que es firmante del pacto de derechos humanos, condición que no solo le exige una conducta más libre y democrática para los suyos, sino que le obliga llamar a la justicia social, a su hermano de sueños.

"7 de Diciembre de 1896"...


En solo 90 días, Maceo y una abigarrada tropa de 1,400 hombres, muchos de ellos descalzos y mal armados, recorrieron 2,056 kilómetros en setenta y ocho jornadas, sostuvieron 27 combates, ocuparon 22 pueblos y despojaron el enemigo de 2,000 fusiles y 80,000 cartuchos.



Canto a Maceo

Por Alfredo Cepero



Este siete de diciembre de 2008 se conmemoran 112 años de la caída en combate del General Antonio Maceo y Grajales, el 7 de diciembre de 1896, en el potrero de San Pedro, Provincia de la Habana. Catorce meses antes, Maceo había iniciado una marcha al frente de una tropa bisoña desde la provincia de Oriente para llevar la guerra de un extremo a otro de la Isla de Cuba en una hazaña sin precedentes en la historia de las guerras de independencia americana contra la Metrópolis Española. Ahora bien, la Invasión de Occidente comenzó el 22 de octubre de 1895 en Baragua, lugar de su histórica protesta contra el Pacto del Zanjón, y llegó a Mantua, el pueblo más occidental de Cuba, el 22 de enero de 1896. En solo 90 días, Maceo y una abigarrada tropa de 1,400 hombres, muchos de ellos descalzos y mal armados, recorrieron 2,056 kilómetros en setenta y ocho jornadas, sostuvieron 27 combates, ocuparon 22 pueblos y despojaron el enemigo de 2,000 fusiles y 80,000 cartuchos. Los 200,000 efectivos con que contaba en la Isla en ese momento el Ejército Español no fueron capaces de detener el coraje y el patriotismo de Maceo y su legión de predestinados. Su Invasión de Occidente constituyó una proeza que ocupa un lugar destacado en las campañas militares de todos los tiempos. Durante la invasión, Maceo libró más batallas y se enfrentó a más soldados que los enfrentados por héroes militares de la estatura de Simón Bolívar y José de San Martín en ese espacio de 90 días. De ahí su merecido calificativo de Titán de Bronce.

Cuba tu poema...



Del libro "Alma Secreta", (Editorial Betania, Madrid,España,1995)


JINETE


Por Ernesto Escudero




Galopan por la mañana
sus cascos.
De belfos sudorosos
anda entre el marasmo
la cola y su montura,
y de polvo
el monte se viste.

El Jinete
su traje en filosa nervadura
entre los caminos y el fango
avanza,
no muere,
pelea y respira.

El Jinete contra el humo se avalancha.
De bronce su color
de bronce su figura,
también de bronce
en la manigua
brilla,
también su luz
con músculo domina
a la batalla
por la tierra herida.

Desde el polvo saltan las peleas
y galope tras galope
su sol empina.

Jadeante galopar,
eterna profecía
del Titán
-la patria mía!