Friday, January 9, 2009

Cuba y Huber Matos...


EFE/Zayra Mo
Huber Matos, el único de los comandantes históricos de la revolución cubana exiliado, quien afirmó que Fidel Castro traicionó los principios revolucionarios hasta convertirlos en el fraude más costoso que ha pagado un pueblo en la historia de América

Huber Matos rememora entrada a La Habana 

(ENH)Con 90 años encontrados, Huber Matos se identifica a sí mismo en una famosa foto en blanco y negro tomada el 8 de enero de 1959, la mañana en que los triunfantes revolucionarios entraron como héroes en La Habana.

"Ese soy yo", dice Matos, uno de los cinco comandantes de la revolución y el único que vive en el sur de La Florida. Las fotos muestran una versión barbuda del 
jóven de ojos azules en un camión, junto a Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.

Matos recuerda que ese  día debía haber sido glorioso para Cuba. Ocho días antes, el dictador Fulgencio Batista había huido, dejando el camino abierto a los rebeldes, creía Matos, para que restauraran la democracia en la isla.
Añade que a pesar de la euforia del momento, ninguno de los fotografiados en el camión sonreía.

Matos dice que al entrar en La Habana aquel día de enero, la conocida paranoia de Fidel Castro estaba a su máximo nivel. "Estaba convencido de que lo mataría un francotirador desde algún techo cuando entrara a La Habana y que se convertiría en un mártir  de la revolución. Vivía obsesionado con la idea y me decía: "Huber, hoy podría ser el ultimo día de mi vida. Es mi destino".

Castro quería que sus dos comandantes se sentaran a su lado a manera de escoltas. Así que a pesar de la alegría en las calles de La Habana, Matos y Cienfuegos iban armados con ametralladoras M3 al entrar a la capital.
"Fidel no paraba de decir: "Huber, vigila bien", dice Matos.

La camaradería entre los tres compañeros de armas no duró mucho.
Cienfuegos murió en octubre al estrellarse la avioneta en que viajaba en cirscuntancias misteriosas, sólo una semana después de cumplir las órdenes de Castro de arrestar a Matos por traición. Posteriormente, Matos cumplió 20 
años de prisión por rechazar la misma revolución que había ayudado a gestar, al ver que se convirtió en movimiento represivo y comunista.

Lo que llevó a Matos, que era maestro, a convertirse en revolucionario comenzó el 10 de marzo de 1952, el día que Batista depuso en un golpe de Estado al presidente electo, Carlos Prío Socarrás.

"Recuerdo que yo estaba dando una clase y llegó la noticia de que hubo un golpe de Estado, que Batista había usurpado el poder. Para mi eso fue una bofetada colectiva para el pueblo cubano. -Cómo se atrevió!

"Yo era maestro, pero les dije a mis alumnos:"Tenemos que salir a protestar. Esto no se puede permitir. -Cuba es una democracia!"

Matos, que entonces tenia treinta y tantos años, abandonó el magisterio y se alzó  en armas contra Batista, escondiéndose con otros rebeldes en las montanas. Prontamente adquirió la reputación de ser astuto y temerario en el campo de batalla.

Matos y Castro se conocieron a través de una amiga común, Celia Sánchez, una influyente revolucionaria que se rumuró era amante de Castro y su principal defensora.

Matos captó la atención de Castro al conseguir un cargamento de armas en Costa Rica en un momento que las fuerzas rebeldes estaban desesperadas. Sánchez persuadió a Matos para que compartiera las armas.

"Fidel es a quien debemos de seguir" le aseguro Sánchez a Matos. Después de un cauteloso encuentro entre ambos, Matos se sumó al Movimiento 26 de Julio y se convirtió en comandante de confianza, con la responsabilidad de dirigir la lucha contra las fuerzas de Batista en Santiago, en el oriente de la isla.

"Fuimos cinco los que dirigimos la revolución", dijo Matos. Los otros cuatro eran los hermanos Castro, Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos.

Cuando Batista huyo de Cuba la víspera de Año Nuevo, la isla esperaba que Castro y los demás lideres rebeldes llegaran pronto a La Habana.

Hubo grandes celebraciones en todo el país. Matos fue honrado en Santiago, donde sus hombres habían mostrado un gran valor. Le entregaron una gorra verde olivo con una estrella dorada. "Me emocionó mucho el regalo. Significaba mucho para mi".

El 6 de enero Matos recibió un mensaje de Castro, que todavía no había llegado a La Habana pero ya estaba haciendo planes para el futuro. El mensaje era que Castro quería que Matos se estableciera en Camagüey y lo convirtiera en "un segundo bastión revolucionario". Pero primero quería que Matos volara a Varadero y se reuniera con él el 7 de enero.

"Quiero entrar a La Habana el 8 de enero contigo y con Camilo a mi lado", dijo Castro en su carta. Aunque Guevara era popular entre los cubanos, Castro siempre le dijo a Matos que Guevara sólo podía llegar hasta un punto: 'No es cubano", afirmaba.

Guevara, que tenia un brazo lesionado, no formo parte de la caravana. Tampoco Raúl Castro, que se quedo en Oriente.

Matos dice que sus relaciones Guevara eran cordiales, pero que con Raúl Castro era otra cosa. "Era mezquino, celoso de los éxitos ajenos, mentiroso y tramposo. "Una persona desagradable a primera vista".

Matos dice que cuando llego a una base naval el 7 de enero con sus capitanes para trasladarse en avión a Varadero, se le dijo que el único Jet que había estaba en una misión secreta. Así que no pudo reunirse con Fidel Castro. "Enseguida sospeche de Raúl", dijo Matos.

Sin alterarse, encontró otro avión y le pidió a un piloto que lo llevara a Varadero. "Llegue, pero tuve que dejar a mis capitanes detrás. Ese día me percate de quien era Raúl".

Matos se pasó la noche del 7 de enero en casa de un amigo y después se encontró con Castro por la mañana para entrar triunfal en La Habana, donde las calles estaban repletas de gente. "La procesión iba a ser larga. Íbamos a cruzar La Habana y eso iba a tardar horas.

Recuerda que al principio los Carlos Prío Socarrás, el presidente depuesto por Batista siete años antes.

"Nos felicito por nuestra labor", dijo Matos. "Todo el mundo estaba eufórico aquel día. Había un nivel máximo de patriotismo y algunos pensábamos que el futuro de nuestro país estaba en nuestras manos. No recuerdo un momento en que los cubanos hayan estado tan unidos. Nadie veía lo que estaba por venir. No sabíamos que se iba a traicionar a la revolución.

Lo que más recuerda Matos es agotamiento, molestia y una terrible jaqueca durante el resto de la procesión, a causa de las constantes advertencias de que alguien podría dispararle.

Añadiéndose a su irritación, Mato perdió su bien ganada gorra cuando una multitud intento tocar a los rebeldes mientras pasaban.

"Todo el mundo se lanzo a la gorra. Era un recuerdo de uno de los rebeldes", dijo Matos, a quien todavía le molesta haberla perdido. "La celebración en Santiago había significado más para mi que la entrada a La Habana.

Al final de la procesión, a Matos todavía le dolía muchísimo la cabeza. Castro iba a dar un discurso y le pidió a Matos que lo acompañará en el estrado.
"Me negué", dice Matos. "Me senté en un automóvil estacionado allí y escuche todas sus promesas, que resultaron ser mentiras. Castro era un gran actor, un farsante. Nos embaucó a todos.


Cuba y los Claveles Tropicales...


En la foto Pablo Milanés y Andy Montañez


Ello se debe a que el grupo de militares partidarios de la Revolución de los Claveles Tropicales ha sido traicionado por ciertos gobiernos occidentales, que según se rumora, han entregado al CIM información vital

Como viene  Va! 

Por Dr. Octavio Dilewis Ibarra-Tamayo


(Cortesía de Nuevo Acción) Estimado Aldo, en principio comparto tu criterio en cuanto a la conveniencia táctica de dar la bienvenida a todos los que decidan cambiar de bando. De hecho, desde que estaba en Cuba forme parte del grupo que dentro del liderazgo de la oposición sostenía que debíamos mantener la puerta abierta a los que hasta la "Perestroika" no habían tenido la oportunidad de darse cuenta de que los hermanos Castro los habían estafado.

Muchos de pronto se encontraron cara a cara con la realidad de que el sistema que ellos creían idealista y "socialista" era solo una tiranía personal maquillada con argumentos ideológicos al único efecto de permanecer en el poder a perpetuidad. Entre ellos se destacaron los profesores Pablo Reyes Martínez y Luis Alberto Pita Santos, que demostraron su sinceridad y su encono haciendo unaoposición tan ejemplar, agresiva, dinámica proactiva y peligrosa para la tiranía, que terminaron muy pronto en la cárcel y luego fueron expulsados del país directamente desde las ergástulas.

Lo he dicho muchas veces, si entre 1987 7 y 1992 hubiéramos podido contar con mil Pitas y Pablo Reyes, habríamos tumbado al castrato.

Como nadie es realmente pitoniso, especialmente entre aquellos que dentro del Consulado Norteamericano en La Habana "torpemente" otorgan las "Visas Para Un Sueño ", también se "colaron" en el "paquete" algunos que todavía hoy tienen la desvergüenza de llamarle "revolución cubana" al desmadre tiránico y cavernicola castrista, o peor aun, de colocarse en el grupo de los que pretenden justificar los crímenes de la tiranía con argumentos nada menos que "nacionalistas".

Sin embargo, casos como los que las notorias veletas Pablo Milanés y José Saramago, por solo mencionar a ese par, merecen una consideración distinta. Pita y Pablo Reyes, dos hombres de honor, jóvenes que fueron estafados ideológicamente por el castrato, al darse cuenta de la estafa combatieron la tiranía sin cuartel y continúan haciéndolo luego de caso dos décadas y media.

Milanés y Saramago , un par de connotados oportunistas, hombres sin honor, no cambian de bando por convicción o descubrimiento de la verdad, solo veletean jugando con las circunstancias, teniendo en su pensamiento carente de virtud solo un objetivo: sobrevivir del modo mas allá conveniente a sus intereses personales.

Han pasado cerca de treinta años y todavía lo recuerdo de forma nítida. El conocido cantante y autor Rubén Blades declaro lo obvio, que Castro era un dictador; tal expresión, en la voz de un conocido artista de pensamiento no precisamente conservador, adquirió una dimensión importante como denuncia. Rápidamente apareció en la televisión Pablo Milanés, el cual, en defensa de su amo Castro, dijo que lo expresado por Rubén era "una payasada" y luego se deshizo en elogios para su amo, el tirano Castro.

Por esos días me lo encontré en La Habana, en casa de un importante y famoso artista gráfico, me intento dar la mano y se la deje colgada en el aire y luego, con una mirada de desprecio, le hice entender que en su caso no me interesaba utilizar ni siquiera las más esenciales y mínimas normas de protocolo y urbanidad. Yo era el abogado del hijo del artista gráfico mencionado, al efecto de legalizar unos bienes heredados de su madre extranjera.

No es la primera vez que Milanés veletea (navega) en el oportunismo. Con anterioridad hizo unas declaraciones parecidas, aunque un poco más tímidas, y luego estuvo tres horas cantando loas a la tiranía en la Tribuna "Antiimperialista", mientras Gorki estaba preso y a otros miembros de su banda, "Porno Para Ricardo", y a Yoany, delante de su nariz, le propinaban una golpiza los esbirros castristas.

Por el motivo explicado y muchos otros que no incluyo porque harían demasiado largo este escrito, es que yo considero que es inteligente desde el punto de vista táctico dar  la bienvenida en la oposición anticastrista a todos los equivocados y engañados, más no a las veletas oportunistas.

No a la sucesión , si a la transición a la democracia en Cuba. Los cubanos también tenemos derecho a los derechos. El pueblo cubano también merece ser libre.
Saludos,
Dr. Octavio Dilewis Ibarra-Tamayo

NOTA: Aprovecho la oportunidad para alertar sobre lo que esta sucediendo en Cuba en las altas esferas, y reiterar lo que he dicho antes:

1.- Se está  realizando una purga entre los oficiales con mando real de tropas en lo más  alto de la cadena de mando. Ello se debe a que el grupo militar partidarios de la Revolución de los Claveles Tropical ha sido traicionado por ciertos gobiernos occidentales, que según se rumora, han entregado al CIM información vital.

2.- Se mantiene viva la tesis de que el tirano Fidel Castro continua en control absoluto y que su hermano y vicetirano  no cuenta con ningún poder real.

3.- La tesis alternativa a la expuesta en el punto 2 es que el tirano Fidel Castro ya no esta en control, pero , según rumores, el gobierno de Estados Unidos le recomendó (ordenó ) detener las reformas a Raúl Castro, porque mantener el statuo quo en Cuba forma parte de la estrategia geopolítica norteamericana. Explicar las "razones" para dicha "estrategia geopolítica" resultaría un intento muy extenso y especulativo, por ello, es preferible hacerlo en el futuro, cuando haya mayor cantidad y más precisa información disponible.

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