Monday, April 20, 2009

Cuba : ¡Capitalistas de todos los Países, Uníos!...

"...los Castro buscan socios e inversiones.
Hay prisas.
 
El Golfo de México
promete ser el catalizador
de las tentaciones y las relaciones
entre Obama y los Castro..."


LA HABANA
TIENDE SUS MANOS
A LAS MULTINACIONALES


¡Capitalistas de todos los Países, Uníos!
¡Capitalistas de todos los Países, Uníos!

Las exploraciones de Repsol YPF en Cuba
están despertando el interés
de las poderosas petroleras norteamericanas,
dispuestas a presionar a su Administración
para que suavice el embargo contra Cuba
y poder participar así en un suculento negocio

Por Ana Zarzuela 

Capital News 
España
Infosearch: 
Máximo Tomás 
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba 
Abril 16, 2009

 .Enseña el fruto hasta ahora prohibido. La Habana busca crudo para fortalecer su posición estratégica, cuadruplicar su producción y zafarse del cordón umbilical de los 95.000 millones de barriles anuales que Hugo Chávez les vende. Ya no oculta que necesita con urgencia nuevos aliados para sacarlo del fondo del mar.


La línea roja de la exploración "off shore" en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) la pasará, antes de nadie, en menos de dos meses, la española.

Por eso Raúl Castro da cuerda a las inversiones con el reloj de Brufau. Es el propio ministro cubano de Industrias básicas el que por primera vez en 47 años invita a EE UU a flexibilizar el embargo y a dejar aterrizar a las empresas estadounidenses y sus inversiones en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) cubana. 

Según fuentes solventes, Cuba baraja ya incluso como mal menor alianzas o inyecciones de inversión a través de las grietas de las petroleras europeas -las más cercanas- 
por si Obama no abre la mano.  Están dispuestos a la manga ancha en las rivalidades con los dólares petroleros.

Cuando Repsol YPF comience a beber del crudo del Golfo cubano, dentro de dos meses, la Habana quiere tener a mano la consumación de nuevas alianzas, haberle puesto apellidos -aunque sea de los aliados chinos, rusos y angoleños- al menos a la mitad de la veintena de bloques por otorgar y haberle abierto el apetito y las reformas diplomáticas a Washington.

Los avances de la petrolera española son su ariete y, si el ‘plan B’ se impone, estarían dispuestos a que fuera también el ‘caballero blanco’ o el puente para una nueva relación de La Habana con las multinacionales estadounidenses.- 

El paso a dos entre la compañía que preside Antoni Brufau y los Castro se ha bailado al compás de la paciencia y las expectativas. Repsol pasó por la puerta de los Castro y por la gatera de las exploraciones sin resultado desde 2004, lo justo como para hacerse con la pole del crudo hasta ahora más exclusivo de la región, el de los 112.000 km2 de aguas profundas cubanas del Golfo de México. Hoy tiene en su mano seis de los 21 bloques activos de la ZEE cubana, con 11.200 kilómetros cuadrados, pero sobre todo, el acceso a partir del mes de junio a las primeras perforaciones de explotación. Una frontera que no han podido traspasar ni las promesas de Pdvsa, ni los planes estrenados apenas hace un año por parte de Petrobras en uno solo de los bloques, ni las inversiones de Petrovietnam, o el bloque que la india OVL acaba de adjudicarse. 

Todos los astros del ‘ahora o nunca’ de la energía cubana se alinearán este trimestre, la fecha prevista para que comiencen -en manos de las multinacionales asociadas- la explotación de gas y petróleo en aguas profundas, tan cerca de la costa estadounidense como para que retumben los cimientos de la política cubana de la Casa Blanca. Para empezar, serán los yacimientos a 20 millas de la costa, -los que explota Repsol en colaboración con Norks-Hydro (Noruega) y ONGC (India)- los que prometen emanar buenas nuevas.

El Golfo de México promete ser el catalizador de las tentaciones y las relaciones entre Obama y los Castro. Con cada descubrimiento en las latitudes estadounidenses del Golfo- y van cuatro este año-  aceleran las aguas profundas cubanas. Las exploraciones de Repsol YPF en Cuba están despertando el interés de las poderosas petroleras norteamericanas, dispuestas a presionar a su Administración para que suavice el embargo contra Cuba y poder participar así en un suculento negocio. El melón está ya abierto sobre la mesa de la Casa Blanca que  ve cómo Cuba acelera el paso a un tiro de piedra de sus aguas, blindadas a la exploración. Aunque el Servicio Geológico de EE UU reduce de 20.000 (la cifra cubana) a 5.000 millones de barriles las reservas cubanas en costas afuera, serían suficientes para suplir durante tres años las necesidades de crudo estadounidenses.

En Washington saben que el rastro de los anuncios de Brufau será sólo el principio, esperan tener en marcha ocho prospecciones en aguas ultraprofundas en menos de tres años. El crudo que ahora se explota se halla en la mitad norte de la Isla, en la franja de crudos pesados, lejos del horizonte de la ZEE. En este momento, Cuba se conforma con seguir produciendo los mismos volúmenes que extrajo en 2008 -ocho veces más que en 1991- que le sirven para cubrir el 50% de las necesidades del país. Pero ni el estreno de Cupet desde hace dos meses por mostrar que puede hacer exploraciones horizontales con sus propios medios, ni las promesas de Hugo Chávez, que reedita de nuevo los planes para la refinería Cienfuegos y sus 150.000 barriles diarios pueden espantar la expectativa y las urgencias de la Zona Económica Exclusiva.

Por eso los Castro buscan socios e inversiones. Hay prisas. No es casualidad que el único periplo exterior del presidente cubano tras Venezuela y Brasil haya seguido la senda de los hidrocarburos: volvía de Argelia con promesas de gas, de Angola -el viejo aliado y segundo exportador de petróleo de África- con acuerdos de importación y exploración y con la promesa de la  angoleña Sonangol de hacerse con hasta cinco bloques de la ZEE.

La Habana se ha atrevido a comenzar en solitario este mes su primera experiencia de explotación horizontal de petróleo sin socios y a enseñarle la puerta de salida a Pebercan, que tenía un contrato vigente hasta 2018- aún a costa de desembolsar 140 millones de dólares en efectivo-  y a Sherrit, a la par que abre de par en par todas las puertas al consocio petrolero ruso formado por Rosneft, Gazprom, Lukoil, Surgutneftegaz y TNK-BP.

A cambio de ayuda económica -estimada en unos 15 millones de euros, la mayoría en créditos para compra de material ruso-, Medvedev y Putin toman posiciones en los sectores clave de la isla, adelantándose a cualquier hipotético cambio de postura de la Administración Obama. Cupet recoge las promesas de China National Petroleum Corporation (CNPC), la mas importante compania petrolera del pais asiatico, Y hasta tienta a la argentina Enarsa para un proyecto gasífero y dos petroleros en la costa cerca de La Habana -hasta ahora abiertos a capitales chinos y canadienses- y ha abierto ya la puerta a que algunas de las empresas que prestan servicios de explotación y exploración de pozos petroleros en Argentina puedan ser contratistas de proyectos en Cuba.

Cuba arropa los caminos caribeños de Brufau. Pero mira a Brasilia, a Buenos Aires, a Pekín, a Moscú, a Caracas. Y, sobre todo, con la reactivación de la ZEE, son Washington y La Habana los que se comienzan a cruzar las miradas y las espadas.

Por primera vez, con la salida de Pérez Roque, 
la dialéctica comercial de los Castro ha abierto la puerta a las inversiones y las prospecciones estadounidenses, aunque sean con apellidos prestados. Y viceversa: las líneas rojas del embargo, las fronteras a la participación energética y la moratoria a las exploraciones en las aguas de la Florida tiemblan con cada paso de la carrera petrolera cubana. Raúl Castro jura que pronto convertirá a la Isla en exportadora de petróleo. Se lo recuerda de nuevo Cuba Petróleo (Cupet) al inquilino de la Casa Blanca y a las empresas del vecino del Norte: a la luz de las buenas perspectivas de encontrar petróleo en aguas profundas de su Zona Económica Exclusiva (ZEE) en el Golfo de México, Estados Unidos  "está perdiendo" oportunidades en la isla. Y la Habana- aunque no lo reconozcan los Castro- inversiones y acceso a la veintena de bloques de la ZEE aún sin dueño. Algo que ni las zozobras de su balanza comercial, ni la factura de millones de dólares al año con Caracas ni las pretensiones de colgarse los galones de exportador mundial de hidrocarburos le permiten.

ANZUELOS  NORTEAMERICANOS

La Habana busca saltar todas sus fronteras: a medida que desenvuelve el caramelo cubano a los ojos de EE UU golpea la política energética y exterior de Obama. Ambas orillas comienzan a rendirse a lo inevitable. Cuba explorará, pero no puede zambullirse sola en sus aguas profundas y Washington no quiere perder el paso. Cuba mira de reojo a PEMEX, no quiere arriesgarse a perder la batalla por el Golfo de México a manos de las grandes petroleras estadounidenses. La azteca se arriesga al fuera de juego Shell y Stone Energy, que esperan completar el proyecto de Perdido en 2010, concesionarias de los campos Trident y Hammerhead del lado estadounidense y que forman parte de la misma estructura que México comparte en esa región limítrofe. Y de Chevron, que obtendrá desde este mismo año más de 130.000 barriles diarios.

Las exploraciones a escasas millas de Cayo Hueso hacen retumbar  la moratoria que impide realizar perforaciones en los límites marítimos de la Florida al menos hasta el 2010. El tratado marítimo fue firmado durante la presidencia de Jimmy Carter y fija una línea de 300 millas, equidistante de los territorios de Cuba y Estados Unidos. Sin embargo, nunca fue ratificado por el Senado y se mantiene activo desde entonces mediante el intercambio de cartas diplomáticas cada dos años. Ya pusieron en cuestión las líneas rojas del embargo desde la Cámara de Comercio estadounidense a la Fundación Nacional Cubano-americana, el Cuba Study Group y el Consejo Nacional del Comercio Estadounidense. Raúl Castro hace ondear  a los ojos de Obama el interés ruso: ni el Kremlin ni Gazprom ocultan su voluntad de convertirse en el primer socio energético cubano y el consorcio de las cinco grandes petroleras, unidas para la ocasión, están a punto de arrendar hasta 15 bloques que abarcan una superficie de 40.000 kilómetros cuadrados para realizar labores de exploración en las aguas cubanas del Golfo de México. Pero sus ambiciones se respiran aún a medio plazo.

LA LLAVE DE REPSOL

Con  acceso a explotaciones inalcanzables para Washington como las cubanas, la mano de PEMEX en su accionariado, años de experiencia en Latinoamérica y hegemonía en los principales productores de la región -Ecuador, Bolivia y Venezuela- se hace fuerte en el tablero energético de Obama. Con La Habana, Antonio Brufau cruza los dedos. Los de la diplomacia parecen más relajados que en 2005 cuando comenzó la exploración; los de las urgencias de los hermanos Castro y los números de Cupet necesitan más crudo sobre la mesa; los de los planes y la competencia. Y los de la paciencia ya hace mucho que están atados. Repsol busca su sitio en un terreno acotado por la necesidad, las limitaciones técnicas y las promesas de los yacimientos; una isla ebria de delirios energéticos, alimentados por los petrodólares bolivarianos, que busca elevar su capacidad de refinación a 350.000 barriles diarios en 2012 ó 2013.

No es sólo UBS la que descuenta que Repsol ganaría 1.700 millones de dólares (1.395 millones de euros) en el corto plazo cuando comience la explotación de las aguas profundas de Cuba. Realizó estudios físicos y perforaciones en la zona hace casi cinco años, gracias a los cuales se llegó a la conclusión de que había petróleo de buenas condiciones, pero en cantidades no comerciales, en aguas situadas a kilómetro y medio de profundidad. Este año le corresponde la perforación para comprobar y validar la existencia del petróleo. Eso, después, implicaría dos o tres años para poder consolidar la estructura, y evaluar y desarrollar los campos que se vayan encontrando, por lo que la comercialización podría demorarse hasta 2011.

Fuente: La Nueva Cuba 

Cuba: ¿Acaso Cuba no tiene nada que normalizar?...

Cuba

¿Acaso Cuba no tiene nada que normalizar?

Cubamatinal/ El régimen cubano ha realizado un intenso lobbying regional para que algunos presidentes latinoamericanos, cómplices de las violaciones a los derechos humanos por parte de la dictadura militar de los hermanos Castro, reclamen en la Cumbre de las Americas en Trinidad y Tobago por el fin del embargo comercial de los Estados Unidos e insten a la "normalización" de las relaciones incluyendo el retorno de Cuba a la OEA.

Por Gabriel C. Salvia*

Buenos Aires,16 de abril / CADAL/ Al respecto, el presidente progresista de los Estados Unidos, Barack Obama, publicó en varios medios de la región el artículo "Eligiendo un futuro mejor en las Américas". En el mismo, primero destaca algo muy bien recibido en América Latina: "modificamos una política hacia Cuba que durante décadas no ha logrado promover la libertad ni oportunidades a favor del pueblo cubano. En particular, prohibir que los cubanoestadounidenses visiten a sus familiares en la isla o les brinden recursos carecía de sentido, especialmente tras años de dificultades económicas en Cuba y los devastadores huracanes del año pasado. Ahora, esa política ha cambiado".

Pero luego Obama se referirá a un aspecto de las normalizaciones que requiere Cuba que es ignorado por la mayoría de los presidentes latinoamericanos, quienes carecen de verdaderas convicciones en materia de derechos humanos, preocupándose más en mantener cordiales relaciones con los viejos dictadores que en apoyar las aspiraciones de libertad y democracia del pueblo cubano.

Es que Obama fue muy elocuente sobre un aspecto que los políticos y la opinión pública latinoamericana sospechosamente pasan siempre por alto al hablar sobre la “normalización” de las relaciones con Cuba y su retorno a la OEA: "la cumbre le da a todo líder que ha sido elegido democráticamente la oportunidad de reiterar los valores que compartimos. Cada uno de nuestros países ha emprendido su propio camino democrático, pero debemos estar unidos en nuestro compromiso con la libertad, igualdad y los derechos humanos. Por eso anhelo que llegue el día en que todos los países del hemisferio puedan tomar su lugar ante la mesa, conforme a la Carta Democrática Interamericana. Y así como Estados Unidos va en pos de ese objetivo en su acercamiento al pueblo cubano, esperamos que todos nuestros amigos en el hemisferio se nos unan para apoyar la libertad, igualdad y los derechos humanos de todos los cubanos".

Solamente alcanza con leer los primeros artículos de la Carta Democrática Interamericana de la OEA para que quede muy en claro que es el gobierno cubano el que tiene que cambiar para "normalizar" así su integración regional, pues es la única dictadura del hemisferio con un sistema legal de régimen de partido único y disposiciones constitucionales y penales violatorias de las garantías más básicas en materia de derechos humanos.

En consecuencia, los gobiernos latinoamericanos no tienen autoridad moral para reclamarle públicamente a Estados Unidos "normalizar" sus relaciones con Cuba si, al mismo tiempo, no le exigen a la dictadura cubana liberar a los más de doscientos presos políticos que hay en la isla e iniciar una apertura democrática que termine con medio siglo de bloqueo a las libertades más elementales del pueblo cubano.

*Gabriel C. Salvia es Presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

Cuba : Obama admite fracaso en su política sobre Cuba...

Obama admite fracaso en su política sobre Cuba

El presidente estadounidense Barack Obama durante la Cumbre de las Américas. AP

  • Obama admitió que medio siglo de políticas estadounidenses sobre Cuba “no han funcionado

Barack Obama propuso que ambos países demuestren con hechos la voluntad de un acercamiento

PUERTO ESPAÑA.- El presidente estadounidense Barack Obama admitió que medio siglo de políticas estadounidenses sobre Cuba “no han funcionado”, pero propuso que ambos países demuestren con hechos la voluntad de un acercamiento.

Esas políticas “no han funcionado como nosotros deseábamos” ya que el “pueblo cubano no es libre”, reconoció Obama, tras el fin de la V Cumbre de las Américas en Puerto España.

“La prueba para todos nosotros no son simples palabras, sino también hechos”, agregó, antes de precisar que la política estadounidense ante La Habana no cambiará “de la noche a la mañana”.

“Temas (en Cuba) como los de los prisioneros políticos, libertad de expresión y democracia son importantes, y no pueden ser puestos de lado”, explicó, dando a entender que La Habana tiene en ese sentido que dar pasos en la buena dirección.

Más temprano, el consejero económico de Obama, Lawrence Summer, aseguró que  poner fin al embargo estadounidense a Cuba no es una tarea que se vaya a llevar  a cabo rápidamente.

“Esto no es para mañana, y ello dependerá de lo que haga Cuba, de lo que Cuba haga de aquí en adelante”, indicó el funcionario entrevistado por la cadena NBC desde Puerto España.

A pesar de ello, el mandatario estadounidense destacó “signos positivos” en las relaciones de Washington con Cuba y Venezuela, dos países latinoamericanos  detractores de la política estadounidense.

Estas palabras del presidente de Estados Unidos enfriaron las expectativas de un cambio espectacular en las relaciones entre Washington, de un lado, y La Habana y Caracas, del otro, alimentadas por los gestos conciliadores de los últimos días realizados por los tres países.

El tema de Cuba volverá a la mesa de discusiones en la reunión que celebrará la Organización de Estados Americanos (OEA) en junio en Honduras, donde podría pedirse formalmente que se derogue su exclusión.
CRÉDITOS: Informador Redacción / LAFA

Cuba : Obama a Raúl Castro: 'Ahora es su turno'...


Obama a Raúl Castro: 'Ahora es su turno'


PUERTO ESPAÑA, TRINIDAD


El presidente Barack Obama dirigió el domingo un mensaje claro al gobernante cubano Raúl Castro: ahora es su turno.

Si Castro quiere comenzar un diálogo con Estados Unidos debe empezar por reducir los altos cargos que el gobierno cubano cobra sobre el dinero que se envía desde el extranjero, dijo Obama. Entonces Washington estudiará qué otros pasos se puede dar para poner fin a décadas de distanciamiento entre Estados Unidos y el único país comunista del continente.

"El hecho que Raúl Castro haya dicho que está dispuesto a que su gobierno discuta con el nuestro, no solamente el tema del levantamiento del embargo, sino también los derechos humanos y los presos políticos, es una señal de progreso'', dijo el domingo Obama en una conferencia de prensa al final de la Quinta Cumbre de las Américas. "Así que vamos a explorar y ver si podemos dar algunos pasos más.

"Hay algunas cosas que el gobierno cubano podría hacer''.

Obama habló con la prensa en la azotea de un hotel, en medio de un calor sofocante, y con un maravilloso paisaje montañoso como telón de fondo. Allí defendió su política de cortesía en lugar de antagonismo y subrayó que su gobierno no está detrás del intento de asesinato contra Evo Morales, presidente de Bolivia.

Obama ha sido fuertemente criticado por algunos republicanos por haberse mostrado demasiado amistoso con el presidente venezolano Hugo Chávez, quien fue parte de un gardeo diplomático a presión para exhortar a un cambio en la política hacia Cuba.

Tras reunirse con la mayoría de los 34 gobernantes de los países que integran la Organización de los Estados Americanos (OEA), Obama dijo que se había avanzado, particularmente con Venezuela y con Cuba. Ahora La Habana deberá tomar medidas adicionales si su intención de mejorar las relaciones con Washington es seria.

"Ellos podrían liberar prisioneros políticos'', dijo Obama. "Podrían reducir los cargos a las remesas. . . Resulta que Cuba cobra un montón, les sacan una lasca enorme. Eso sería un ejemplo de cooperación en que ambos gobiernos trabajen para ayudar a las familias cubanas y mejorar las condiciones de vida en Cuba''.

Obama señaló que le había llamado la atención la cantidad de líderes en la cumbre que agradecían enormemente la asistencia médica que Cuba brinda en sus países. Estados Unidos, dijo, no presta atención a sus intereses si su único contacto con otros países es en materia de asuntos militares y la batalla contra las drogas.

"Creo que por eso es tan importante que en nuestra interacción, no solamente aquí en las Américas, sino en el resto del mundo, reconozcamos que nuestro poder militar es solamente una parte de nuestro fuerza y que tenemos que usar la diplomacia y la asistencia al desarrollo de manera más inteligente para que la gente vea mejoras prácticas y concretas en su vida como resultado de la política exterior de Estados Unidos''.

El lunes pasado, Obama levantó las restricciones que impedían a los cubanoamericanos visitar más de una vez al año a sus familiares en la isla y que limitaba la cantidad de dinero que podían enviar. En la cumbre de este fin de semana casi todos los líderes lo exhortaron a hacer más, como eliminar el embargo comercial a Cuba.

"Aquí todos queremos a Cuba, somos amigos de Cuba y tenemos la esperanza de que Estados Unidos lo sea también'', dijo Chávez.

Obama defendió su posición a favor del embargo y admitió que se había opuesto al mismo ‘‘milenios atrás'', cuando era senador estatal, en el 2004.

"El pueblo cubano no es libre'', dijo Obama. "Esa es nuestra guía y rumbo en la política hacia Cuba''.

La visita de tres días de Obama a la región concluyó en una nota desilusionadora en Puerto España cuando ninguna de las naciones miembro firmó la declaración final de la cumbre.

Varios países con gobiernos de izquierda, encabezados por Venezuela, se negaron a firmarla porque excluía a Cuba y no tocaba adecuadamente la crisis económica global. Otros siguieron su ejemplo, porque no se trataba de un documento de consenso.

"Hubiera sido mejor que todos los presidentes firmaran la declaración'', dijo Edwin Carrington, secretario general de la Comunidad Económica del Caribe. "Eso muestra compromiso''.

Algunos expertos opinaron que la cumbre había sido un éxito de todos modos, en particular para Obama, quien el viernes subió al podio continental bajo una andanada de diatribas sobre la dudosa historia de Washington hacia la región.

Aunque con mucho simbolismo y escasos resultados concretos, Obama alcanzó ventaja al decir que estaba dispuesto a escuchar a sus adversarios y ser cortés con ellos, dijeron los expertos.

"El realismo de Obama llama la atención. Está dispuesto a reconocer que Cuba quiere entablar conversaciones y que podría valer la pena entablarlas'', dijo Philip Peters, veterano observador de Cuba y vicepresidente del Instituto Lexington en Virginia. "Obama está señalando un paso que Cuba pudiera tomar para comenzar el proceso''.

Reducir los cargos a las remesas sería cosa fácil para Cuba, dijo Peters, porque el aumento fue en respuesta a la decisión del ex presidente George Bush de limitar la cantidad de dinero que los cubanoamericanos podían enviar a sus familiares.

"En la cumbre hubo mucho simbolismo, pero con un mensaje positivo: los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos se impulsan mejor con hechos que con enfrentamientos'', afirmó Eduardo Gamarra, de la Universidad Internacional de la Florida, quien siguió de cerca la cumbre como asesor político del presidente dominicano Leonel Fernández. "Obama jugó sus cartas muy bien''.

John Yearwood, editor de Noticias Internacionales de The Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

Cuba y Obama: Obama: Cuba podría liberar presos políticos...

Obama: Cuba podría liberar presos políticos

Obama pide a Cuba liberar presos políticos. AFP

  • También llamó permitir más libertades y reducir las cuotas a las remesas

Obama agregó que la política estadounidense hacia Cuba no va de la noche a la mañana

PUERTO ESPAÑA, TRINIDAD Y TOBAGO.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, opinó el domingo que Cuba debe liberar a los presos políticos, permitir más libertades y reducir las cuotas a las remesas que se envían de Estados Unidos a Cuba. 

Obama agregó que la política estadounidense hacia Cuba no va de la noche a la mañana, pero que la libertad para la nación caribeña sigue siendo la meta final. Afirmó que la política estadounidense hacia el gobierno cubano, de varias décadas, no ha funcionado como se buscaba y que merece revaluarse. 

El presidente estadounidense afirmó que sería tonto pensar que ignorar a Cuba provocaría algún cambio de gobierno en Cuba. Obama dijo que deben reevaluarse las políticas hacia Cuba que formularon varios gobiernos norteamericanos antes de que él naciera.
CRÉDITOS: EFE / AMLP/INFORMADOR