Tuesday, April 28, 2009

Desde las cárceles...

Desde las cárceles

Deportado prisionero político

Cubamatinal/ El prisionero político Julián Antonio Monés Borrero fue deportado por las autoridades carcelarias para la prisión de Boniatos situada en la provincia Santiago de Cuba el 16 de abril sin que las autoridades le dieran alguna explicación, dio a conocer el reo Abel López Pérez en conversación telefónica.

Por Engor Díaz Allen

Guantánamo, Cuba, 22 de abril/ CIHPRESS / Abel López, prisionero político quien cumple una condena de 6 años en la prisión provincial Combinado de Guantánamo dijo que Monés había sido trasladado nuevamente a la prisión de Boniatos en Santiago de Cuba y que las autoridades no le han comunicado el por qué del nuevo traslado pues en días pasado sucedió lo mismo.

Monés sancionado a 3 años de cárcel por un delito de atentado se encontraba recluido en el Combinado de Guantánamo y fue transferido a la prisión Santiaguera pero sus familiares habían pedido a las autoridades que lo acercaran a una cárcel más cercana a su lugar de origen, al parecer por su rebeldía las autoridades están jugando.

Julián Antonio Monés Borrero es Presidente del Movimiento de Derechos Humanos Miguel Valdés Tamayo y activista de los Círculos Democráticos Municipales de Cuba. Su hogar está situado en el No 13 de la calle Raúl Cepero Bonilla y calle 4, municipio Baracoa, Guantánamo. 

Cuba : La Casa Blanca planea encuentros informales con Cuba...


La Casa Blanca planea encuentros informales con Cuba

Según The New York Times, la administración Obama quiere "tantear"  la posibilidad de que Washington y La Habana puedan desarrollar una "relación seria, cívica y abierta"

La Casa Blanca planea realizar encuentros informales con diplomáticos cubanos en Washington para estudiar la posibilidad de que ambos gobiernos puedan abrir "conversaciones formales", adelanta hoy el diario "The New York Times".  "La administración de (Barack) Obama está realizando discretamente esfuerzos para reabrir canales de comunicación con Cuba", afirma el rotativo en base a fuentes de la Casa Blanca y el Departamento de Estado.  El periódico cita a un "alto funcionario" según el cual la maniobra tiene por objetivo "tantear" la posibilidad de que Washington y La Habana puedan desarrollar una "relación seria, cívica y abierta".  A la par, sin embargo, la fuente -que no es citada por su nombre- asegura que si bien Estados Unidos está "dispuesto a hablar sobre diversos temas" con La Habana, la posibilidad de un diálogo con Cuba "llevará mucho tiempo y quizás no funcione".  Según "The New York Times", la maniobra se produce aprovechando el impulso que le dieron a Obama sus recientes conversaciones con mandatarios latinoamericanos durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago.  Los líderes latinoamericanos y caribeños aplaudieron en Puerto España la decisión previa de Obama de levantar las restricciones sobre viajes a Cuba y envío de remesas a ciudadanos cubano-americanos, aunque también instaron abiertamente a su par estadounidense a acabar con el embargo que su país mantiene sobre la isla caribeña desde hace 47 años.  Obama sin embargo dejó claro que su administración espera algún gesto de respuesta de Cuba, y puso como ejemplo la posibilidad de que las autoridades de la isla reduzcan las tasas que imponen a las remesas enviadas desde Estados Unidos por cubano-americanos.  Para el diario neoyorquino, este nuevo movimiento significaría un alejamiento de esa postura de no hacer más gestos hasta que el gobierno de Raúl Castro reciprocara las medidas realizadas por Obama. 

Fuente : Infobae

Cuba : Alto funcionario de EEUU se reúne con diplomático cubano en Washington...

Alto funcionario de EEUU se reúne con diplomático cubano en Washington

 Thomas A. Shannon
Thomas A. Shannon
PEDRO PORTAL/EL NUEVO HERALD

LCLARK@MIAMIHERALD.COM


Los partidarios del comercio con Cuba prometieron el lunes multiplicar sus esfuerzos para abrir mercados después de la reunión de un alto funcionario del Departamento de Estado con el diplomático de mayor rango de la Oficina de Intereses en Washington.

Funcionarios del gobierno federal insistieron en que la reunión entre Thomas Shannon, subsecretario de Estado para Asuntos de las Américas, y Jorge Bolaños, jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, no tenía como propósito ampliar las conversaciones con La Habana, aunque esperaban discutir la reciente apertura del presidente Barack Obama hacia Cuba.

"No tenemos una agenda previa para la reunión'', dijo Robert Word, portavoz del Departamento de Estado. "Tenemos preocupación sobre ciertas políticas cubanas y las plantearemos''.

"Estoy seguro de que discutiremos los pasos que anunció recientemente el Presidente'', señaló Word. "Pero más allá de esto no tengo lo que podría denominarse una agenda''.

Un alto funcionario del gobierno federal, que no estaba autorizado a hablar oficialmente del tema, declaró a The Miami Herald que el encuentro era "uno de varios'' que tienen por fin discutir temas como visas pendientes y que los encuentros comenzaron durante el gobierno del presidente George Bush.

La reunión se realizó dos semanas después de que Obama levantó las restricciones a los viajes y las remesas de dinero de los cubanoamericanos a la isla. Pero funcionarios del gobierno dijeron que estaban esperando para calibrar la reacción de Cuba.

"Ya tomamos las iniciativas de apertura que el Presidente anunció'', afirmó el funcionario. ‘‘Dimos el paso inicial y esperamos una respuesta del gobierno cubano''.

Alberto González Casals, portavoz de la Sección de Intereses de Cuba declinó hacer comentarios sobre la reunión, según la Associated Press.

La reunión también ocurre en momentos en que el representante Bobby Rush, demócrata por Illinois que recientemente viajó a Cuba y se reunió con Fidel y Raúl Castro, prometió en una audiencia en la Cámara "hacer todo lo posible para abrir mercados al comercio de Estados Unidos y, al mismo tiempo, ayudar a llevar la libertad y la prosperidad al pueblo cubano''.

Entre los partidarios de establecer más contactos está la representante Kathy Castor, demócrata por Tampa, quien presionó al Departamento de Comercio para que apoyara su propuesta de permitir vuelos fletados a Cuba desde el Aeropuerto Internacional de Tampa. Actualmente el gobierno federal sólo permite vuelos desde Miami, Los Angeles y Nueva York.

Funcionarios del Departamento de Comercio señalaron que estas cuestiones caen bajo la jurisdicción del Departamento de Seguridad Interior, aunque prometieron, después de que Castor se quejó de que "estaban pasando la pelota'', estudiar la posibilidad de que el departamento contacte a la representante.

"Les estoy pidiendo ayuda teniendo en cuenta que estas familias esperan su turno para ver a los suyos'', expresó Castor, quien añadió que "en estos momentos los agentes de viajes están totalmente abrumados''.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos solicitó apoyo para levantar las sanciones comerciales contra Cuba argumentando que la apertura del comercio "producirá un cambio económico y político en la isla''.

Pero James Cason, ex jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, afirmó que el comercio puede hacer poco para ayudar al pueblo cubano, cuya capacidad de compra es insuficiente para adquirir bienes estadounidenses.

"No hay empresarios cubanos, ni políticas de libre mercado, ni oportunidades económicas ni poder de compra'', señaló Cason. "Lo único que existe es el régimen, que se resiste a cambiar en un intento por conservar el poder total''.

Cuba : OBAMA CHOCA CON LOS CASTROS ...


OBAMA CHOCA CON LOS CASTROS 

Por Carlos Alberto Montaner

Firma Press
Infosearch:
José Cadenas 
Jefe de Buró 
E.U. 
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba

Abril 21, 2009 

El presidente Obama eliminó algunas restricciones que impedían que los cubanos viajaran frecuentemente a la isla o que les remitieran dinero a sus familiares. Fue un gesto inteligente. Una oportuna rama de olivo que había prometido durante la campaña que lo llevó a la Casa Blanca. Lo hizo en vísperas de su viaje a la Cumbre Americana de Trinidad y Tobago. Casi simultáneamente declaró a CNN que esperaba que el gobierno cubano pusiera en libertad a los presos políticos y respetara los derechos humanos, mientras publicaba un texto, ampliamente divulgado, en el que mencionaba el marco político adecuado para recibir plenamente a Cuba en la familia americana: la Carta Democrática firmada en Lima por los 34 gobiernos miembros de la OEA, precisamente el 11 de septiembre de 2001, mientras ardían las torres gemelas.

Raúl Castro, desencantado y desencajado, reaccionó de una manera previsible: ''más de lo mismo''. En ese momento estaba en Venezuela convocado por Chávez para agitar en el circo del ALBA, una familia excéntrica de países amantes del colectivismo y enemigos de la democracia representativa y del sentido común que se reúnen de vez en cuando bajo la carpa del ''socialismo del siglo XXI'' para jugar al antiamericanismo y practicar otras formas curiosas de la bobería. No muy lejos de Venezuela, en Haití, Hillary Clinton, la secretaria de Estado, había dicho algo muy similar: ahora le tocaba a Cuba responder a la buena voluntad del gobierno de Obama con una señal de cambio. Para La Habana aparentemente era algo muy fácil: si Estados Unidos facilita la entrada de los cubanos a la isla, ¿por qué Cuba no hace lo mismo y propicia que sus ciudadanos puedan entrar y salir libremente del país, como sucede en casi todo el planeta?

Raúl Castro tenía razón. Lo que Obama está planteando con relación a la isla es muy parecido a lo que han dicho antes que él otros diez presidentes norteamericanos (y lo que sostiene la Unión Europea, al menos desde que en 1996 los países miembros concretaron una posición común a instancias de España): Estados Unidos está dispuesto a entablar relaciones enteramente normales con Cuba, pero sólo si su gobierno evoluciona en dirección de la apertura política y el respeto por los derechos humanos y las libertades civiles. Washington, en suma, propugna un cambio de régimen en el país vecino. No está dispuesto a aceptar como ''normal'' y permanente esa dictadura comunista calcada del viejo y desacreditado modelo soviético, prácticamente ya desaparecido en todo el mundo. Obama, como sus antecesores, no admite la coartada de la ''soberanía''. Cuba debe cambiar.

¿Por qué esa insistencia? ¿Por qué Estados Unidos no puede convivir armónicamente con una satrapía comunista de la misma manera que en el pasado lo hizo con las dictaduras de Trujillo o Somoza? Las razones fundamentales son tres:

  • Porque Estados Unidos, tras un siglo de fracasos, al fin comprendió que era un cínico error mantener buenas relaciones con las tiranías en un continente supuestamente comprometido con las libertades, como se acredita en la Carta Democrática de la OEA. ¿No criticaban a Estados Unidos por tener vínculos amistosos con las dictaduras latinoamericanas?

  • Porque el caso cubano tiene un claro componente de política interna norteamericana. El 25% de la población cubana, unos tres millones de personas (nacidos en Cuba o descendientes directos de cubanos), vive en Estados Unidos y se refleja vigorosamente en la estructura social y política del país. Hay dos senadores, cuatro congresistas federales, y numerosos funcionarios y cuadros intermedios dentro de la estructura de poder norteamericana. Los intereses mayoritarios de la etnia cubana, o su relativo peso electoral, como sucede con los judíos americanos con relación a Israel, o con los afroamericanos cuando se formula la política hacia Africa, hay que tomarlos en cuenta.

  • Porque a Estados Unidos, finalmente, lo que le conviene es que en Cuba se instale una democracia sosegada y estable, como la costarricense, para mantener buenas relaciones políticas con la isla, dotada de un sistema económico productivo, de manera que los cubanos no continúen emigrando en masa hacia los Estados Unidos. Y nada de eso se puede conseguir si en La Habana continúa enquistada la vieja e incompetente oligarquía comunista que tomó el poder hace medio siglo y ha sido incapaz de evolucionar bajo el peso de la experiencia, lo que hace que el régimen actual, aunque fuerte en apariencia, sea siempre precario y provisional. Sabíamos que en el comunismo dinástico, tras Fidel le tocaba el turno a Raúl, pero ¿qué o quiénes vienen tras Raúl?

Obama ha tomado la posición correcta. Hacer concesiones sin esperar algo a cambio hubiera sido un error. Habría sido como decirles a los demócratas de la oposición y al inmenso (aunque escondido) sector de los reformistas, que no era necesario que el país abandonara el fracasado sistema comunista porque a nadie le importa el destino de los cubanos. A Obama y a su administración sí les importan. 



Fuente: La Nueva Cuba
* Carlos Alberto Montaner, escritor, periodista y analista político cubano, exiliado en España.