Saturday, June 13, 2009

Cuba : Hemeroteca ( Daily News & New York Times)N.Y....

Ecuadorean President Rafael Correa (l.) listens to his Cuban counterpart Raul Castro during a ceremony in Ciudad Libertad, in Havana, on January 8. Correa arrived in Cuba to sign cooperation agreements and to attend the celebration of the 50th anniversary of the entry of Fidel Castro in Havana.

Cuba's spies and our interests

Two Americans are arrested and charged with spying forCuba, and there are calls for the Obama Administration to stop any developments in relations with that country.

I’m reminded of other big espionage cases and the responses that followed from the United States and other countries.

Like when it wasdiscovered in 1985that the Soviets had placed listening devices throughout the U.S. Embassy building in Moscow while it was under construction – “It’s nothing but an eight-story microphone plugged into the Politburo,” Congressman Dick Armey said – or that in 1987 the Soviets had compromised a U.S. Marine guard at our embassy in Moscow. The Reagan Administration of course responded by breaking off diplomatic relations, President Clinton restored them, only to break them off again when it was discovered that the Russians had bugged a conference room in the State Department.

Or when the United States arrested Jonathan Pollard in 1987. Pollard was working as a naval intelligence analyst, and he was also passing military and intelligence information to Israel. We all remember that the United States downgraded diplomatic relations and cut off economic and military aid to Israel for several years.

And more recently, there was the case of the Chinese presidential airplane, a Boeing 767 that had been refitted in the United States. When the Chinese governmentdiscovered in 2001 that listening devices had been placed throughout the aircraft – even in the headboard of the presidential bed – they kicked our ambassador and half our diplomatic staff out of Beijing, and relations went into a deep freeze for five years.

CORRECTION: The espionage stories above are all true, as the links will show. The parts about the governments’ responses, I made those up.

In fact, President Reagan was under pressure to put relations with Moscow in the deep freeze, but he resisted firmly. As TIME reported in 1987:

But Reagan and Shultz would not accede to a Senate resolution calling for the Secretary to postpone his Moscow trip until security problems were resolved. Shultz conceded that the espionage throws a “heavy shadow” over U.S.-Soviet relations. But Reagan declared, “I just don’t think it’s good for us to be run out of town.” The Administration’s priority, he told the Los Angeles World Affairs Council, is the “pursuit of verifiable and stabilizing arms reduction.” The President even repeated his invitation to Soviet Leader Mikhail Gorbachev to come to the U.S. for a summit: “The welcome mat is still out.”

Cuba’s intelligence services are good at what they do, they are patient, they play for the long term, and as this AP story points out, their modus operandi makes it particularly difficult to find their agents. The accused spies Walter Kendall Myers and Gwendolyn Myers (profiled here in Saturday’s Washington Post), who have pleaded not guilty, did not work on Latin America and their friends have been quoted saying they can’t recall them ever talking about Latin America. Kendall Myers apparently helped Cuba through his job as a high-ranking State Department intelligence official covering Europe – a post where he had access to intelligence products of all kinds, including those about Cuba. The most interesting information I have seen is in the criminal complaint (pdf)on the Herald’s website. The New York Times reportedon Saturday that the Myers were under investigation for three years, but I have seen no reporting that explains what triggered the U.S. government’s suspicions.

Cuban espionage against the United States (and, one presumes, U.S. espionage against Cuba) is a fact of life.

So is the fact that Cuba is a next-door neighbor, like it or not. Cuba is a source of migration to the United States and has been the source of migration crises, its territory can be used to smuggle drugs to the United States, and it’s a place where in the years ahead, offshore oil drilling could go wrong and the Gulf Stream would turn a Cuban spill into a Florida beach disaster in about four days.

Either it’s in our interest to ensure that migration fromCuba is safe and legal, or it’s not. Ditto for drug interdiction and protecting the marine environment. It’s fair to debate, if the Obama Administration one day proposes collaborating with Cuba on these subjects, whether the Administration’s ideas will produce results.But like it or not, the only government with which to engage on these issues is in Havana.

Declining to engage with Cuba on specific issues that affectU.S. national interests – as President Reagan demonstrated when he defended his engagement with the Soviets – will do nothing to stop Cuban espionage, but it would ensure that we leave those interests unattended.The only defense against the world-class intelligence service of this neighboring country is relentless counterintelligence.

CUBA, CON FRENO Y MARCHA ATRAS...


EL ANÁLISIS DE INFOLATAM

CUBA, CON FRENO Y MARCHA ATRAS






Bertrand de la Grange y Maite Rico
(Especial para 
Infolatam)
La Nueva Cuba 
Junio 12, 2009



- Diez en contrainteligencia. Cero en economía. Mientras se dedica a poner en evidencia a los servicios secretos españoles y defenestrar a los amigos de Madrid en La Habana, el régimen cubano sigue sin dar de comer a su población. A los ingenuos que creían en la posibilidad de un cambio de rumbo, los hermanos Castro han contestado con más restricciones económicas y nada de apertura política.


Las "medidas excepcionales", en vigor a partir del 1 de junio, incluyen una reducción sustancial de la cuota mensual de algunos productos, como los frijoles, los guisantes o la sal, que los cubanos compran, desde 1962, a precios subsidiados con la libreta de racionamiento. Han vuelto los apagones para ahorrar energía y se ha reducido el transporte público por falta de combustible.

Todo empezó con un editorial apocalíptico del diario Granma, que sugería a los cubanos una nueva consigna macabra, "ahorro o muerte", además de las existentes "patria o muerte" y "socialismo o muerte". En un país donde la población se pasa la vida intentando "resolver" la comida del día y sólo encuentra puestos vacíos en los mercados, resulta sangrante que se le pida ahorrar. En Cuba, "nadie se muere de hambre", machaca cansinamente la propaganda oficial, pero la inmensa mayoría de la población pasa hambre. Sólo se salvan los "empresarios" del régimen y los que reciben remesas de sus familiares en el extranjero.

¿Los cubanos derrochan la energía? Sin la menor duda. Y lo hacen por dos motivos. Primero, porque los aparatos eléctricos disponibles en la isla son de mala calidad y consumen demasiada electricidad. Pero también porque, para muchos, robar al Estado es una forma poco arriesgada de tomarse la revancha. Manipular un contador de luz o sustraer la materia prima en las empresas públicas "compensa" el salario mensual promedio de menos de 20 dólares, que no da para comprar nada.

El Gobierno asegura que "la difícil coyuntura económica" se debe a "la crisis global del capitalismo" y a la "guerra económica" de Washington contra la isla. Un tercer factor sería "la pérdida de 10.000 millones de dólares" -una cifra muy inflada, por cierto- "como consecuencia del paso de tres huracanes por el territorio nacional" el año pasado. Los dirigentes se cuidan bien de señalar que Estados Unidos, a pesar del embargo comercial, se ha convertido en el primer proveedor de alimentos de Cuba, que importa el 80% de la comida consumida por sus once millones de habitantes. Lo único cierto en las explicaciones oficiales es que la crisis internacional está afectando a la baja el turismo y el precio del níquel, las dos principales fuentes de divisas de la isla.

El problema de Cuba es su modelo económico y la falta de libertad, que sofocan toda iniciativa individual. Y la "gestión militar" impuesta por Raúl Castro no solucionará nada: es más, los desequilibrios del comercio se han agravado y las importaciones triplican las exportaciones. Es una situación insostenible y hay señales de que Cuba ya no puede pagar sus facturas pendientes. Además, la ayuda masiva de Venezuela, que le vende 115.000 barriles de petróleo por día a un precio de ganga (menos de $20 el barril, que llegó a costar casi $150 el año pasado en el mercado internacional), está en peligro por las propias necesidades de política interna de Hugo Chávez. Los cubanos de a pie temen lo peor y se angustian con la idea de que vuelvan esos años terribles del "periodo especial", cuando el derrumbe de la URSS, en 1991, provocó la suspensión de los enormes subsidios que daban de comer a la isla.

Cuba no tendrá remedio mientras estén los Castro. Los dos hermanos saben que cualquier cambio de rumbo, cualquier apertura política, les llevará inevitablemente a perder el poder, como ha ocurrido en los otros países del "socialismo real". Y, para que las cosas no cambien, los pocos recursos de la isla sirven para mantener un costosísimo aparato de seguridad, encargado del espionaje político dentro y fuera de Cuba.

Lo acabamos de ver con una operación típicamente estalinista para desbancar a dos aparatchiks del régimen, el vicepresidente Carlos Lage y el canciller Felipe Pérez Roque. La defenestración ocurrió hace tres meses pero siguen saliendo nuevos datos. Se va confirmando de que se trató de un golpe preventivo para neutralizar a dos hombres que varios gobiernos extranjeros, empezando por España y Venezuela, veían con buenos ojos para una eventual transición, democrática o no. Algo intolerable para los hermanos Castro, que se consideran insustituibles.

Lo más curioso es el papel desempeñado por el tal Conrado Hernández, un cubano que representaba los intereses comerciales e industriales del gobierno vasco y cuya hija estudia con una beca en España. ¿Quién le sugirió grabar las conversaciones con sus dos amigos, que hacían chistes sobre la salud de Fidel y las deficiencias intelectuales de su hermano Raúl? ¿Fueron realmente, como se ha filtrado desde Cuba, los agentes españoles del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que buscaban pruebas de que Lage y Pérez Roque se estaban desmarcando del régimen y se perfilaban como el relevo generacional en el poder? ¿O fue la contrainteligencia cubana, que vio la oportunidad de matar dos pájaros de un solo tiro: deshacerse de dos hombres que hacían sombra a los Castro y disuadir al Gobierno español de meter las narices en los asuntos internos de la isla? Si las grabaciones están en manos de los cubanos es que el complot fue más de los Castro contra España que de España contra los Castro.



* Bertrand de la Grange. Maestría en Ciencias Políticas en el Instituto de Estudios Políticos de Grenoble (Francia). Corresponsal del periódico Le Monde en Canadá (1979-1986) y en México y Centroamérica (1987-1999). De junio de 1999 a julio de 2000 ocupó el cargo de portavoz y jefe de prensa de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Guatemala. Productor y realizador de reportajes y documentales para varias televisoras. Es coautor de los libros "Marcos, la genial impostura" (México, París y Madrid, 1998) y "¿Quién mató al obispo? Autopsia de un crimen político" (México, 2003, y Madrid, 2005).

** Maite Rico. Maite Rico nacio en Madrid (España) en 1963. Licenciada en Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid. Master de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid. Desde 1990 es redactora del diario El País, donde está adscrita a la sección Internacional. Ha cubierto los conflictos de Somalia y Bosnia, y ha sido corresponsal en México, Centroamérica y Caribe desde 1994 a 1998. Es coautora de los libros "Marcos, la genial impostura" (México, París y Madrid, 1998) y "¿Quién mató al obispo? Autopsia de un crimen político" (México, 2003, y Madrid, 2005). Colaboradora de la revista mexicana Letras Libres.Licenciada en Historia y corresponsal del periódico español El País.

Fuente: La Nueva Cuba


La nueva ofensiva contra la prensa...


Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de los bestsellers La hora final de Castro En la frontera del Caos Cronicas de heroes y bandidosOjos vendados,Cuentos Chinos Su último libro es Saving the Americas
También puede escribirle a
aoppenheimer@herald.comAndrés Oppenheimer charla en vivo todos los jueves, de 1:00 a 2:00 PM , con los lectores de El Nuevo Herald.com.


La nueva ofensiva contra la prensa


He aquí la amenaza más inmediata contra la democracia en las Américas: un movimiento sincronizado de varios presidentes autoritarios para silenciar a los medios de comunicación independientes en toda la región.

El presidente ecuatoriano Rafael Correa, un discípulo del presidente venezolano Hugo Chávez, dijo en días recientes que cuando asuma en julio la presidencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) propondrá la creación de un mecanismo regional para defender a los gobiernos contra las críticas de los medios de comunicación.

No estoy bromeando. En lo que se consideraría un disparate en cualquier democracia moderna del mundo, Correa dijo el 28 de mayo que propondrá ''la creación de instancias que defiendan a los ciudadanos y a los gobiernos legítimamente electos de los abusos de la prensa''. La propuesta fue inmediatamente respaldada por Venezuela y Bolivia, cuyos presidentes constantemente se refieren a cualquier crítica que les hace la prensa como ``terrorismo mediático''.

Lo que es peor, todo esto ocurre en el momento en el que Correa está usando artimañas administrativas para cerrar la estación televisiva Teleamazonas, y justo cuando Chávez ha ordenado públicamente a los ministros de su gabinete que cierren Globovisión, la emisora de televisión más independiente de Venezuela. Chávez ya cerró, en el 2007,RCTV, la emisora más antigua del país.

Durante su discurso radial semanal del 30 de mayo, Correa dijo que emprenderá acciones legales para ''acabar con la prensa corrupta'', o sea, la que no es de su agrado. Horas más tarde, el Consejo Nacional de Telecomunicaciones de Ecuador, CONARTEL, impuso una sanción de $20 a Teleamazonaspor emitir imágenes de una corrida de toros en el horario de las 6 de la mañana a las 21 horas de la noche, en el que se prohíbe emitir corridas de toros.

Una segunda violación --por inocente que sea-- podría provocar la suspensión del canal durante 90 días, y una tercera, su cierre definitivo, según las leyes ecuatorianas.

En Venezuela, el 28 de mayo, Chávez le pidió a la fiscal general del país y al ministro de obras públicas que ''inicien acciones'' contra Globovisión, o renuncien a sus cargos. El gobierno de Chávez ha iniciado una investigación contra Globovisión por supuestamente ''incitar al pánico'', por haber informado antes que los medios oficiales el 4 de mayo sobre un terremoto que estaba sacudiendo a Caracas.Globovisión fue el primer medio en informar --correctamente-- que el terremoto era de una magnitud de 5.4.

Carlos Lauria, director para Latinoamérica del Comité Para la Protección de los Periodistas, de cuyo directorio soy miembro, me comentó que: ``Es insólito que en la reunión anual de la OEA el 2 de junio, se hayan pasado todo el tiempo hablando de la readmisión de Cuba, y nadie mencionó los ataques gubernamentales contra los medios que se están produciendo hoy en día en Venezuela, Ecuador y otros países''.

En una declaración conjunta de fines de mayo, los relatores especiales para la libertad de expresión de la OEA y las Naciones Unidas --que operan con cierta autonomía-- emitieron un comunicado expresando su ''preocupación'' por las declaraciones del gobierno venezolano que, según decían, ``generan una atmósfera de intimidación en la cual el derecho a la libertad de expresión se ve seriamente limitado''.

Cuando le pregunté su opinión sobre la reciente propuesta de Correa de crear un mecanismo regional para defender a los gobiernos de los medios independientes, la Relatora Especial de la OEA Catalina Botero me dijo: ``No conozco los detalles de la propuesta. Pero creo que lo más necesario sería fortalecer las instituciones que defienden la libertad de expresión contra los ataques de los gobiernos, y no al revés''.

Mi opinión: No podría estar más de acuerdo. Lo más desalentador de los recientes ataques contra la prensa no es que los presidentes narcisistas-leninistas de Ecuador y Venezuela intenten silenciar a los medios independientes --después de todo, necesitan acallar a sus críticos para poder perpetuarse en el poder-- sino que las principales democracias de la región no se hayan pronunciado al respecto.

Según la Carta Democrática de la OEA, los 34 países miembros de la organización tienen la ''obligación de promover y defender'' la democracia, incluyendo la libertad de prensa.

Sin embargo, ¿donde están las protestas oficiales por los recientes ataques a los medios a la región? No se escucha ni una palabra al respecto de los presidentes de los principales países democráticos, mientras avanzan estas propuestas de crear mecanismos legales para silenciar a los medios independientes, ni ante las amenazas contra Teleamazonas y Globovisión, para que no sigan la misma suerte de la venezolana RCTV hace dos años.

Si las democracias de la región siguen haciéndose las distraídas, estarán contribuyendo a la creencia de que los tratados interamericanos sobre la democracia y las libertades fundamentales son un chiste, y estarán cavando su propia fosa.

Fuente: ENH 

Cuba en la OEA: ¿Qué hay detrás de bambalinas?...


Cuba en la OEA: ¿Qué hay detrás de bambalinas?

Por Huber Matos Araluce

Desde hace varias semanas el regreso de Cuba a la OEA es un tema de actualidad en Latinoamérica. ¿Se debe aceptar a Cuba en la OEA?

¿Por qué no, si la mayoría de los países que forman esta organización tienen relaciones diplomáticas y comerciales con el régimen de La Habana?

¿Por qué no, si la expulsión de Cuba se dio por sus vínculos con el bloque soviético y eso es ya prehistoria?

¿Por qué no, si el único impedimento para esa admisión es su Carta Democrática, y el primero que la ignora es su Secretario General, José Manuel Insulza?

¿Por qué no, si una foto con el dictador cubano es el recuerdo más respetable que se puede llevar de Cuba cualquier democráticamente electo presidente latinoamericano?

Nadie corre a Chile a tomarse una foto con Michelle Bachelet, ni va a Colombia a retratarse con Uribe, quien después de Obama es el segundo líder más popular del área. 

¿Qué repartirán en La Habana? 

El problema es que quienes se oponen al ingreso de Cuba en la OEA son los Estados Unidos, Canadá y Fidel Castro. Los dos primeros porque dicen que hay que respetar la Carta Democrática y Fidel Castro que no se cansa de repetir que la OEA es un cadáver putrefacto y que Cuba no va entrar en una organización podrida.

Pero los Estados Unidos y Canadá pertenecen a otra cultura. En Latinoamérica las cosas que se escriben son para leerlas, son literatura. En Latinoamérica somos más “prácticos” con las constituciones y las leyes, porque se interpretan con relatividad, dependiendo de las circunstancias.

Tampoco hay que ponerle mucha atención a los insultos de Fidel Castro. El Comandante en Jefe insulta a todo el mundo porque está molesto y está enfermo. Hay que ser comprensivo. Acaba de insultar a los mexicanos acusándolos de callar sobre el brote de la fiebre porcina. México lo ignoró y evito un choque diplomático. Prueba de que en Latinoamérica somos más cristianos que los puritanos del norte. Acá cuando pasa algo feo miramos para el otro lado, ponemos la otra mejilla.

Pero el problema persiste porque la admisión a la OEA es por consenso, y Washington y Ottawa se niegan.
Entonces ¿a qué viene la discusión?, ¿qué hay detrás de bambalinas?

Al Secretario General de la OEA le sirve el protagonismo. Se hace el simpático con los castro-chavistas y así evita que bajo su liderazgo la OEA se desgaje, como ha venido amenazando públicamente Hugo Chávez, quien en privado le debe haber advertido: José Manuel, si me criticas por lo que hago en Venezuela, te dejo sin organización.

A los presidentes latinoamericanos les sirve la discusión de Cuba y la OEA. Prefieren una cortina de humo que distraiga la atención de los atropellos perpetrados contra los medios de comunicación y la oposición venezolana. Estamos presenciando el asesinato público de la democracia venezolana ante el silencio de una complicidad pagada con petróleo, dólares y compromisos.

Tampoco a los presidentes de nuestra región les importa que Venezuela le sirva de base a Irán y a sus radicales. En el mundo Irán es el estado promotor del terrorismo por excelencia. Los políticos nuestros pensarán que en última instancia eso es un problema estratégico de los americanos.

Argentina, que sufrió dos terribles atentados terroristas directamente vinculados al gobierno de Irán, es incapaz de lanzar una advertencia. No pueden hacerlo porque la incondicionalidad de los Kirchner fue comprada con millones de dólares para la campaña presidencial de Cristina Fernández.

Además de todas estas razones, qué argumento más popular hay en Latinoamérica que poner en una situación embarazosa al “imperialismo” y qué mejor tema para esto que el asunto de Cuba. Y eso es lo que hay detrás de bambalinas: dólares, petróleo y demagogia.

Fuente: Cuba Libre Digital

Cuba Opina...

OTRA BOLA EN EL TERRENO, Laritza Diversent



El Calvario, La Habana, junio 11 de 2009 (SDP) La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) revocó la suspensión de Cuba al grupo. Otra bola que pica en el terreno. Un hecho que supo a victoria, según los medios oficiales dentro de la isla. Lo difícil es saber cual será el siguiente paso de Cuba.

El gobierno cubano detesta a la OEA. El general que nos gobierna y el compañero que reflexiona, lo han repetido hasta el cansancio. Incluso Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores, aseguró que no estaba en discusión el regreso de la isla a la organización interamericana, un mecanismo que calificó de anacrónico.

¿Que hace suponer que el gobierno cubano tiene la intención de aceptar las prácticas, propósitos y principios de la OEA? No sé si es ingenuidad o simple hipocresía. En cincuenta años jamás ha cedido un ápice en su política.

No es descabellada la idea de quitarle al gobierno cubano todos aquellos argumentos que lo hacen la víctima ante el planeta. Pero el régimen es experto en crear disfraces y realizar jugadas de engaño. Demuestra que tiene el propósito de hacer algo y ahí se queda. No sé como, pero logra que el mundo le crea.

¿No pertenece al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, cuando en ley, legaliza la violación de los derechos fundamentales de sus ciudadanos? Con la firma de los pactos internacionales quiso demostrar que tenía una intención, pero ha pasado más de un año y aun no ratifica.

La Unión Europea levantó las sanciones que le impuso en el 2003, después que Raúl Castro tomara el poder y le diera algunos retoques al sistema de restricciones ciudadanas. Pero todo quedo en un propósito que no acaba de materializarse.

Las intenciones son solo para el exterior. Adentro siguen las mismas políticas de extremos. Los cubanos aún sentimos la represión en toda su extensión. No me refiero solo a la reprimenda contra los opositores políticos. Hablo de toda la población en general.

Los despliegues policiales y de efectivos de la seguridad del Estado en las calles para reprimir toda clase de iniciativa económica individual o signo de inconformidad, aumentan. Para nosotros nada ha cambiado, al contrario, la situación empeora. La asfixia es tal, que sólo quedan dos opciones: tirarse al mar o conformarse con trabajar para el estado por un salario irrisorio. A esa angustia súmele los efectos de una economía colapsada y los de una crisis mundial.

Quizás esa misma situación es la que nos ha vuelto incrédulos. No creemos que los dirigentes acepten los términos la carta de la OEA. Tal acto implicaría, para ellos, perder todo su poder. La vida a diario demuestra que no piensan cederlo de forma pacífica. Por eso la revocación de la medida, es otra bola que pica en el terreno, pero de aquí no saldrá.

laritzadiversent@yahoo.es

Cuba: Salud Pública

Confirman sexto paciente de gripe A en Cuba, primero que no es extranjero

Cuba/ Salud Pública

Una mujer de 65 años es la primera cubana afectada por la gripe A en la isla, después de que se registraran cinco casos de extranjeros, informó hoy un comunicado del ministerio de Salud Pública.

La Habana, 11 de junio/ EFE/ La mujer, residente en La Habana del Este, municipio que forma parte de la capital, estuvo en Estados Unidos en mayo y días después de regresar tuvo los síntomas que caracterizan a los portadores del virus AH1N1.

La paciente fue internada y aislada en un hospital, donde se confirmó el diagnóstico, y está “evolucionando bien”, dice el comunicado.

Agrega que varios allegados a la mujer fueron “ingresados para estudio y seguimiento”.

Los cinco casos anteriores de gripe A confirmados en Cuba son tres jóvenes mexicanos que estudian en la isla y un bebé y una mujer canadiense procedentes de Toronto, de los cuales los cuatro primeros ya fueron dados de alta en mayo y la última fue hospitalizada el pasado fin de semana.

Los vuelos regulares con México, suspendidos por las autoridades cubanas a fines de abril por la epidemia, fueron reanudados la semana pasada.

Se han mantenido, sin embargo, los vuelos con Estados Unidos y Canadá, donde también está muy extendido el virus y que tienen más frecuencias que con México.

Las relaciones con México se resintieron por la suspensión de los vuelos y la publicación de varios artículos del ex mandatario cubano Fidel Castro, que acusó al Gobierno de Felipe Calderón de haber ocultado la epidemia antes de la visita que hizo a ese país en abril pasado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Las autoridades mexicanas lo negaron y congelaron la visita a Cuba que Calderón planeaba efectuar en estos meses.

Fuente: Cubamatinal